América Latina y el Caribe necesitan universidades críticas, solidarias y abiertas al diálogo: Rector Lomelí
• Ofreció la conferencia inaugural de la X Asamblea Regional: Caribe, Centro América y México de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe
• Manifestó su solidaridad con instituciones de educación superior de Argentina y Cuba
• El financiamiento es la principal herramienta para evitar que las IES expresen su autonomía, dijo Jorge Calzoni
• Participaron la vicepresidenta de la UDUALC, Miriam Nicado; y la rectora de la BUAP, María Lilia Cedillo Ramírez
El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, afirmó que, frente a coyunturas que trascienden las fronteras nacionales, América Latina y el Caribe necesitan universidades críticas, solidarias y abiertas al diálogo, capaces de formar ciudadanía, producir conocimientos y tender puentes donde otros erigen barreras.
Ante rectoras y rectores de la región que asistieron a la X Asamblea Regional: Caribe, Centro América y México de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUALC) añadió que se requieren respuestas basadas en la cooperación, la inteligencia colectiva y la confianza mutua.
“Cuando las democracias y el conocimiento enfrentan presiones, la libertad universitaria debe reivindicarse con una visión renovada. No como refugio frente al mundo, sino como capacidad para dialogar de manera más efectiva con él; no como distanciamiento de la sociedad, sino como una forma más cercana de servirla; no como herencia estática, sino como tarea compartida”, expresó el rector acompañado por el presidente de la UDUALC, Jorge Calzoni; la vicepresidenta de esa misma agrupación, Miriam Nicado; y la rectora de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), María Lilia Cedillo Ramírez.
Al ofrecer la conferencia magistral “La autonomía universitaria: herramienta para un diálogo público que construya ciudadanía y conocimiento”, Lomelí Vanegas subrayó que resguardar la libertad académica, la autonomía en la gestión y el compromiso público de nuestras casas de estudio equivale a preservar el intercambio plural de ideas.
“Implica proteger los fundamentos necesarios para analizar y transformar los retos que enfrentamos. Significa sostener que el saber, desarrollado en un ambiente libre y orientado al bienestar común, puede ser una de las herramientas más potentes para edificar sociedades equitativas, sostenibles y menos desiguales”, remarcó.
En el Complejo Cultural Universitario de la BUAP, el rector de la UNAM también enfatizó su solidaridad con el presidente Calzoni, rector de la Universidad Nacional de Avellaneda, Argentina; y con las instituciones de educación superior de esa nación que enfrentan diversas restricciones presupuestales. Asimismo, con Miriam Nicado, rectora de la Universidad de La Habana, y con Cuba, que a lo largo del año ha afrontado limitaciones económicas.
Pluralidad en las universidades
América Latina y el Caribe enfrentan desafíos comunes y significativos: desigualdad persistente, exclusión educativa, violencia, fragilidad institucional, deterioro socioambiental, migraciones forzadas, cambios tecnológicos acelerados, precarización laboral, la pérdida de la confianza pública y la degradación del diálogo público, agregó el rector Lomelí, en el acto en el cual estuvo el secretario General de la UDUALC, Roberto Escalante Semerena.
Indicó que en numerosas sociedades la deliberación ha sido sustituida por descalificaciones y los argumentos por consignas, ante ello las instituciones de educación superior asumen una función irremplazable: robustecer la esfera pública con saber, pruebas, memoria, visión histórica y análisis riguroso. Son uno de los foros donde convergen saberes, disciplinas, generaciones y posturas ideológicas diversas bajo reglas comunes de argumentación, tolerancia y respeto.
“Esta convivencia no siempre resulta sencilla; la pluralidad genuina implica desacuerdos y tensiones, lo que convierte la vida universitaria en una auténtica escuela de ciudadanía. En ella se aprende que disentir no equivale a descalificar o censurar al otro, que debatir exige escuchar, que la crítica no implica violentar, que la libertad de expresión requiere responsabilidad intelectual y que la búsqueda de la verdad exige precisión y claridad metodológica”, recalcó Lomelí Vanegas.
Previamente, María Lilia Cedillo dio la bienvenida a la X Asamblea Regional, en la que analizarán diversas problemáticas en común, y agradeció al rector Lomelí su cercanía con las diversas instituciones de educación superior (IES).
Al comentar la conferencia inaugural, Jorge Calzoni expuso que, aunque la autonomía universitaria está plasmada en 27 constituciones de países de la región, enfrenta diversas amenazas. El financiamiento, resaltó, es la principal herramienta para evitar que las instituciones expresen esta facultad plenamente. También señaló a intereses económicos que suelen ser más poderosos que el Estado, y que, en ocasiones, usan la inteligencia artificial para manipular a sectores de la sociedad.
Las universidades, abundó, deben formar ciudadanas y ciudadanos capaces de comprender y gestionar este mundo y para ello es central que ejerzan su autonomía. Asimismo, insistió que se requiere la integración, la cooperación y que esa autonomía se ponga al servicio de nuestras comunidades, de la sociedad, de las distintas instituciones.
“Ninguna institución se salva individualmente, todas y todos tenemos que trabajar articuladamente, integradamente, para poder generar una sociedad distinta”, aseguró.
