Estudian sismicidad en costas de Oaxaca, mediante coordinación tripartita

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• Víctor Manuel Cruz Atienza, Enrique Guevara Ortiz, Yoshihiro Ito, Jesús Salvador de Olaguibel Domínguez y Masaru Kozono dieron a conocer la estrategia para reducir desastres derivados de sismos y tsunamis

Expertos de la UNAM, del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), la Secretaría de Marina (Semar), la Universidad de Kioto (UK) y la Universidad de Tohoku (UT) colocaron frente a la costa de Huatulco, Oaxaca, instrumentos sísmicos para identificar el potencial de generación de sismos y tsunamis, a fin de avanzar en la reducción del riesgo de desastres.

En conferencia de prensa, el investigador del Instituto de Geofísica (IGEF), de la Universidad Nacional, Víctor Manuel Cruz Atienza, detalló que se instalaron en el fondo marino a más de 5 mil metros de profundidad y durante un año recabarán datos sobre la generación de desplazamientos lentos.

Recordó que de acuerdo con un estudio anterior en esa región hay evidencia de ese tipo de fenómenos, además de que es una zona donde no se ha presentado un gran terremoto desde 1978. Se sabe que se acumula energía de manera sobresaliente respecto a otros sitios aledaños.

Enrique Guevara Ortiz, director General del CENAPRED, enfatizó que la información generada por los equipos japoneses será de relevancia para conocer mejor el comportamiento sísmico en donde históricamente se han registrado movimientos tectónicos significativos.

Y añadió: Para disminuir riesgos y beneficiar a la población es necesario saber a qué nos estamos enfrentando. México es un país donde tiembla y seguirá sucediendo, por lo que indagar más el fenómeno permitirá mejorar protocolos, planes de respuesta, de emergencia y reducir las vulnerabilidades para la población.

Ante personas especialistas e investigadoras reunidas en el auditorio Tlayotl del IGEF, el profesor del Instituto de Investigación sobre Prevención de Desastres de la UK, Yoshihiro Ito, precisó que es la primera ocasión en que se despliegan instrumentos de este tipo en Oaxaca para el estudio de los sismos lentos, los cuales se consideran predecesores de los grandes terremotos de subducción y tsunamis.

Gracias a los sismómetros de fondo oceánico y a herramientas nuevas, incluido el aprendizaje automático, encontramos movimientos telúricos de baja frecuencia mar adentro que no aparecían en los catálogos. El fondo marino nos dice que allá abajo están pasando más cosas de las que alcanzábamos a ver en tierra.

En su explicación, el capitán y director de Oceanografía de la Semar, Jesús Salvador de Olaguibel Domínguez, subrayó que este es el primer estudio de sismología en el que participa la dependencia, pues su principal labor a lo largo del Pacífico mexicano se ha enfocado además de la protección de las costas, en la realización y apoyo de investigaciones relacionadas con temas como el cambio climático, la vida marina, y la salud de las costas, entre otros temas.

En este contexto, informó que del 27 de abril al 1 de mayo del año en curso expertos de la UNAM y del CENAPRED, a bordo del buque “Mazunte” de la Semar, posicionaron ocho sismómetros de fondo oceánico (OBS, por sus siglas en inglés) y tres medidores de presión de fondo oceánico (OBP, por sus siglas en inglés).

Al hacer uso de la palabra, el director de la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional (JICA), Masaru Kozono, manifestó que esta campaña forma parte del proyecto SATREPS en el que colaboran México, Japón y El Salvador para entender fenómenos como el calentamiento global, recursos biológicos, enfermedades infecciosas, así como reducción de riesgos por desastres.

Este programa es el más trascendente en ciencia, tecnología e innovación en el país asiático y procura alinearse a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, por lo que esta colaboración tripartita centra sus esfuerzos en la reducción de desastres derivados de sismos y tsunamis. Más allá de cifras y proyectos, compartimos el conocimiento en servicio de la seguridad humana, apuntó.