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¿Cómo un perro permitió un rescate en un glaciar?

El rescate en un glaciar suizo se concretó gracias a la presencia de un pequeño perro que permaneció junto al lugar del accidente y permitió ubicar a su dueño con vida. El hecho ocurrió en el glaciar Fee, en la región alpina del cantón de Valais, cuando Jan Gilar, excursionista originario de la República Checa, cayó por una grieta cubierta por un puente de nieve mientras realizaba senderismo.

Durante la caminata, Gilar avanzó sobre una zona aparentemente firme del glaciar. Sin embargo, la nieve colapsó y lo hizo caer aproximadamente metro y medio dentro de una grieta. El hombre quedó atrapado en un espacio estrecho, con temperaturas bajo cero y filtraciones de agua, lo que incrementó el riesgo de hipotermia. Además, sufrió una lesión en el hombro que le impidió intentar salir por sus propios medios.

Mientras tanto, Filip, su perro chihuahua de dos años y medio, no cayó con él. El animal se mantuvo en la superficie, cerca del punto donde se produjo el derrumbe. De acuerdo con el propio excursionista, el perro permaneció quieto sobre una roca, visible desde el aire, mientras su dueño pedía ayuda mediante un walkie-talkie.

¿Qué papel tuvo el perro en la búsqueda?

Tras recibir la llamada de auxilio, personas que se encontraban en la misma frecuencia alertaron a los servicios de emergencia. Sin embargo, la localización exacta del accidente resultó complicada debido a la amplitud del glaciar y a la dificultad para distinguir grietas pequeñas desde el aire. Un helicóptero de la empresa Air Zermatt inició la búsqueda con un equipo especializado en rescates de alta montaña.

Después de cerca de 40 minutos de rastreo, uno de los rescatistas detectó movimiento sobre una roca. Al aproximarse, el equipo observó al perro junto a un orificio en la nieve, que marcaba el punto exacto de la caída. Ese indicio permitió identificar la ubicación precisa de la grieta donde se encontraba el excursionista.

Posteriormente, los rescatistas descendieron equipo técnico, cuerdas y un arnés para asegurar la extracción. Una vez que lograron sacar a Gilar a la superficie, el perro reaccionó de inmediato, acercándose a su dueño. El excursionista recibió atención médica y fue trasladado a un hospital, donde confirmaron la lesión en el hombro y descartaron daños mayores.

Especialistas en rescate señalaron que, sin la referencia visual que ofreció el animal, la búsqueda habría tomado más tiempo, lo que habría puesto en mayor peligro la vida del excursionista. El caso también sirvió como recordatorio sobre los riesgos de caminar sobre glaciares sin el equipo ni la preparación adecuados, incluso para senderistas con experiencia.

Finalmente, Gilar agradeció públicamente al equipo de rescate, a las personas que respondieron su llamado de auxilio y destacó el papel decisivo de su perro, cuya permanencia en el lugar permitió que el rescate se realizara a tiempo.