Enero ilumina el cielo, una cadena de espectáculos astronómicos imperdibles
El primer mes del año ofrece superlunas, lluvias de meteoros, conjunciones planetarias y la mejor vista de Júpiter en años
Enero de 2026 llega con un calendario astronómico excepcional. Desde una superluna al inicio del año hasta acercamientos espectaculares entre la Luna y Júpiter, el cielo nocturno promete postales únicas para aficionados y observadores experimentados. A esto se suma actividad meteorítica, cielos oscuros ideales para ver estrellas y condiciones favorables para auroras en latitudes altas.
Un inicio brillante: superluna y meteoros
El mes arrancó con una superluna (3 de enero), cuando la Luna llena coincidió con su máxima cercanía a la Tierra, haciéndola lucir más grande y luminosa. Días antes, entre el 2 y 3 de enero, alcanzó su pico la lluvia de meteoros Cuadrántidas, una de las más intensas del año.
Además, Sirio, la estrella más brillante visible desde nuestro planeta, alcanzó su punto más alto poco después de la medianoche del 1 de enero, ganándose el título de “estrella de Año Nuevo”.
Júpiter, protagonista del mes (9–10 de enero)
Las noches del 9 y 10 de enero serán clave: Júpiter alcanza la oposición, el momento en que la Tierra se sitúa entre el planeta y el Sol. Esto lo hace más brillante y aparente que en cualquier otra fecha de 2026, y no volverá a estar tan cerca hasta 2027.
Cómo verlo: busca a Júpiter al anochecer hacia el este, cerca de la constelación de Géminis. Forma una figura llamativa junto a Sirio y el cinturón de Orión.
Cielos oscuros para observar estrellas (19 de enero)
La luna nueva del 19 de enero ofrece condiciones ideales para la observación de objetos de espacio profundo. Con poca contaminación lumínica, se podrán distinguir mejor el cúmulo de la Colmena, la nebulosa de Orión y la galaxia de Andrómeda. Las noches previas y posteriores también serán favorables si el clima acompaña.
Un cometa vuelve a escena (20 de enero)
El cometa C/2024 E1 (Wierzchos) alcanzará su perihelio el 20 de enero. Tras reaparecer luego de pasar frente al Sol, será visible principalmente desde el hemisferio sur, con binoculares o un telescopio modesto. Se espera que alcance una magnitud cercana a 8; en el hemisferio norte volverá a observarse en febrero.
Encuentros cercanos de la Luna con planetas (22–23 y 30–31 de enero)
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22–23 de enero: la Luna creciente se acercará a Saturno y Neptuno (este último visible con binoculares potentes o telescopio). El trío brillará bajo el horizonte suroeste tras la puesta del Sol.
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30–31 de enero: el mes cierra como empezó, con una conjunción Luna–Júpiter. Ambos se verán juntos desde el atardecer y recorrerán el cielo durante la noche hasta el amanecer.
La Luna y las Pléyades (27 de enero)
La noche del 27 de enero, la Luna gibosa creciente pasará cerca del cúmulo estelar de Pléyades. En Europa y el norte de África se podrá observar una ocultación lunar, cuando la Luna “tape” algunas estrellas del cúmulo, un fenómeno especialmente atractivo con binoculares.
Orión, el gran cazador del invierno
Durante todo enero, la constelación de Orión estará en su mejor momento: alcanza gran altura en el cielo y permanece visible desde el atardecer hasta la madrugada. Flanqueada por Júpiter y las Pléyades, es una referencia perfecta para orientarse en el cielo invernal0
