PETA celebra cierre del histórico Miami Seaquarium
Activistas festejan un logro tras décadas de protestas
Entre aplausos, brindis y emoción, activistas de PETA celebraron el cierre del Miami Seaquarium, un hecho que marca el final de décadas de manifestaciones frente al parque marino. Bajo el intenso sol de Florida, los defensores de los animales se reunieron frente al icónico acuario para conmemorar lo que calificaron como un “triunfo histórico” contra el maltrato animal.
Durante años, PETA y otras organizaciones denunciaron las condiciones en las que vivían los mamíferos marinos del recinto, especialmente la orca Lolita, también conocida como Tokitae, que permaneció en cautiverio por más de medio siglo. Lolita murió en 2023 a causa de una condición renal, mientras se planificaba su traslado a un santuario marino en el noroeste del Pacífico.
Tras el brindis, una manifestante colocó en el letrero del parque un sello con la frase “Cerrado por crueldad animal”, que fue retirado poco después por el personal de seguridad. A pesar del ambiente de celebración, algunos participantes recordaron que los procesos legales para concretar la clausura definitiva aún siguen en curso.
Años de denuncias y hallazgos preocupantes
El Miami Seaquarium, inaugurado en 1955, fue durante décadas un atractivo turístico del sur de Florida. Sin embargo, en los últimos años enfrentó una creciente ola de críticas por violaciones a las normas de bienestar animal.
Reportes del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) revelaron múltiples irregularidades: niveles inadecuados de cloro, exposición excesiva al sol, tanques deteriorados y falta de atención veterinaria. Estas condiciones, según grupos ambientalistas, provocaron sufrimiento y muertes entre los animales bajo cuidado del parque.
Además de Lolita, otros mamíferos marinos murieron en el recinto, lo que intensificó la presión social y legal para poner fin a las operaciones. En respuesta, PETA pidió al operador, The Dolphin Company, que traslade a los animales sobrevivientes a santuarios donde puedan recibir una atención adecuada y vivir en ambientes más naturales.
Conflicto legal y cambio de propietario
El cierre del Seaquarium no solo tiene un trasfondo ambiental, sino también legal y financiero. El condado de Miami-Dade canceló en 2024 el contrato de arrendamiento con The Dolphin Company, alegando incumplimientos sanitarios y deterioro de las instalaciones.
La empresa se negó a abandonar el recinto, lo que originó un litigio que avanza en paralelo con un proceso de bancarrota federal iniciado en marzo. En ese contexto, The Dolphin Company fijó el 12 de octubre como fecha oficial de cierre de operaciones, para facilitar la transferencia de propiedad.
El nuevo propietario, Terra Group, acordó pagar 22,5 millones de dólares por el arrendamiento. Sin embargo, la Corte de Quiebras de Delaware deberá aprobar la transacción en una audiencia programada para los próximos días, lo que definirá el futuro legal del parque marino.
