Menos tropas de EE.UU. en Irak contra el Estado Islámico

EE.UU. Irak Estado Islámico

Acuerdo para disminuir la presencia militar

El Pentágono informó que Estados Unidos y sus aliados comenzaron a reducir su presencia militar en Irak, luego de más de una década de operaciones contra el Estado Islámico (EI). El anuncio se dio tras un acuerdo alcanzado entre Washington y Bagdad, que definió un calendario de retirada de las tropas internacionales.

Las conversaciones iniciaron el año pasado y culminaron en un compromiso de salida escalonada. De acuerdo con fuentes del Departamento de Defensa, las fuerzas internacionales llegaron a sumar cerca de 2,000 efectivos a inicios de 2025. Actualmente, la cifra disminuyó a poco más de 900 soldados.

El plan establece que la coalición abandone las bases en el territorio federal de Irak antes de septiembre de 2025 y en la región autónoma del Kurdistán iraquí antes de septiembre de 2026.

Repliegue hacia el Kurdistán

La mayor parte de los efectivos restantes permanecerá en Erbil, capital del Kurdistán iraquí. Desde allí, las tropas enfocarán su labor principalmente en operaciones vinculadas a Siria, donde aún persisten focos de militantes del EI.

Funcionarios estadounidenses señalaron que las fuerzas de seguridad iraquíes han demostrado capacidad para enfrentar las amenazas internas sin apoyo directo de soldados extranjeros en el territorio federal. Por ello, la coalición mantendrá un papel más limitado, centrado en cooperación y entrenamiento, mientras el grueso de las operaciones se traslada hacia Siria.

El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, destacó que esta etapa “refleja el éxito conjunto en la lucha contra el Estado Islámico” y marca el inicio de una nueva fase de cooperación en seguridad con Irak.

Futuro de la coalición internacional

Aunque la presencia en Irak se reduce, la coalición internacional mantendrá operaciones en Siria durante al menos un año más. Esta estrategia busca garantizar la estabilidad en la región y contener posibles rebrotes del extremismo.

Las autoridades estadounidenses aseguraron que continuarán una coordinación estrecha con el gobierno iraquí y con los países que integran la coalición. El objetivo, subrayaron, consiste en asegurar una transición ordenada que fortalezca la soberanía de Irak y evite un vacío de seguridad.

De esta manera, la reducción de tropas no significa el fin de la relación militar entre ambos países, sino un cambio en la dinámica de cooperación. Washington pretende consolidar una alianza más equilibrada con Bagdad, basada en apoyo estratégico y no en despliegues extensivos.

El repliegue, además, representa un giro significativo en la política regional de Estados Unidos, que ahora concentra sus esfuerzos en mantener un equilibrio de seguridad sin comprometer la autonomía de Irak.