Educación, antídoto para la pobreza

Raúl Contreras

Por Raúl Contreras Bustamante

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer hace unos días los resultados de su medición de la pobreza multidimensional correspondiente a 2024, un estudio que considera a una persona en esta condición cuando carece del acceso a por lo menos uno de los derechos sociales o cuando sus ingresos no son suficientes para cubrir sus necesidades básicas.

Reducción histórica en pobreza general y extrema

De acuerdo con los datos presentados, el número total de personas en situación de pobreza pasó de 51.9 millones en 2018 a 38.5 millones en 2024, lo que significa una reducción de 13.4 millones en los últimos seis años.

En cuanto a la pobreza extrema, las cifras también muestran una baja relevante: de 8.7 millones en 2018 a 7 millones en 2024, es decir, 1.7 millones de personas dejaron esta condición.

Estos resultados han sido calificados como alentadores y representan un avance en la lucha por disminuir la desigualdad social.

Carencias que preocupan: salud y educación

Sin embargo, el reporte también refleja retrocesos importantes en áreas sensibles. La carencia por acceso a servicios de salud pasó de 18.8 millones de personas en 2016 a 44.5 millones en 2024, más del doble en ocho años.

En materia de rezago educativo, en 2016 se registraban 22.3 millones de personas en esta situación y en 2024 la cifra ascendió a 24.2 millones, un incremento de casi un millón.

Estos retrocesos preocupan debido a las implicaciones que tienen en la calidad de vida de la población. La falta de servicios de salud puede derivar en “gastos catastróficos” que afectan severamente el patrimonio de las familias. En tanto, el rezago educativo plantea la necesidad urgente de mayor inversión en el sistema educativo, ya que actualmente el presupuesto de la Secretaría del Bienestar para 2025 es casi 25% superior al de la Secretaría de Educación Pública.

Desigualdad regional

El informe también detalla las diferencias entre estados. Las entidades con menor porcentaje de pobreza son: Baja California (9.9%), Baja California Sur (10.2%) y Nuevo León (10.6%). Por el contrario, Chiapas (66%), Guerrero (58.1%) y Oaxaca (51.6%) concentran los mayores índices de pobreza, repitiendo la tendencia histórica.

 

Balance y desafíos

Especialistas señalan que los resultados positivos pueden explicarse por factores como el incremento al salario mínimo, la operación de programas sociales y un control relativo de la inflación. No obstante, advierten que estos elementos coyunturales podrían no ser suficientes para sostener los avances en el futuro.

El desafío, apuntan, es replantear la estrategia contra la pobreza para atacar las causas estructurales, fortalecer la educación, garantizar servicios de salud de calidad y promover un desarrollo regional más equilibrado.