Tren Maya: Grupo Indi bajo críticas por Tramo 3
Dos accidentes en el mismo sector
El Tren Maya volvió a ser noticia después de que un convoy descarrilara este martes en Izamal, Yucatán. Este percance se suma al ocurrido el pasado 25 de marzo en Tixkokob, apenas a 25 minutos de distancia. Ambos casos se registraron en el Tramo 3 de la ruta Palenque–Centenario, lo que encendió las alertas sobre la seguridad y la calidad de la obra.
Grupo Indi y el balasto defectuoso
El tramo de los dos accidentes del Tren Maya es el mismo donde amigos de Andy López Beltrán participaron en negocios relacionados con el suministro de balasto defectuoso. La empresa a cargo de la ejecución es Grupo Indi, propiedad de Manuel Muñoz Cano, señalada por adjudicaciones cuestionadas y obras bajo sospecha de irregularidades. Latinus reveló que el balasto colocado no cumple con los estándares técnicos requeridos, lo que refuerza las dudas sobre la supervisión y la calidad en el proceso constructivo.
El historial de la constructora
Grupo Indi no es una firma ajena a los contratos millonarios. Durante años, obtuvo ventajas en licitaciones y se consolidó como una de las constructoras favoritas de los gobiernos de Claudia Sheinbaum y Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, múltiples observadores han señalado que su éxito no radica en la excelencia técnica, sino en las relaciones políticas que le han abierto las puertas de megaproyectos. Los recientes accidentes colocan nuevamente a la compañía en el ojo del huracán y a su dueño, Manuel Muñoz Cano, como figura central de las críticas.
Consecuencias para la obra
Aunque los descarrilamientos no dejaron lesionados graves, especialistas apuntan a deficiencias estructurales que comprometen la seguridad operativa del tren. La repetición de incidentes en el mismo tramo cuestiona directamente el desempeño de Grupo Indi y el material utilizado. En este sentido, se multiplican los llamados a revisar de manera independiente el balasto y las condiciones del Tramo 3 para evitar más fallas.
Riesgos para el proyecto insignia
El Tren Maya nació como una apuesta estratégica para reactivar el sureste del país mediante turismo e inversión. Sin embargo, los accidentes ocurridos bajo la responsabilidad de Grupo Indi ensombrecen el discurso oficial. Para críticos y opositores, el caso refleja cómo los intereses políticos y empresariales pueden anteponerse a la seguridad de los usuarios y a la correcta aplicación de los recursos públicos.
Exigen rendición de cuentas
Diversos sectores piden que las autoridades transparenten los contratos adjudicados a Grupo Indi y que Manuel Muñoz Cano rinda cuentas sobre la calidad del material suministrado. También se exige que se aclare si las fallas derivan de decisiones técnicas o de beneficios particulares. La seguridad de los pasajeros, advierten, no debe estar supeditada a los intereses de una empresa favorecida por vínculos políticos.
