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Un diálogo entre expertos sobre salud cardiovascular

En el ciclo “Conversaciones con Ciencia” organizado por la Fundación Banco Sabadell, la Dra. Guadalupe Sabio y el Dr. Borja Ibáñez analizaron cómo la obesidad impacta directamente en la salud cardiovascular. La obesidad no es solo un tema de peso; este exceso afecta el funcionamiento del tejido graso, que a su vez influye en el corazón, el hígado y otros órganos. La frase clave “salud cardiovascular y obesidad” destaca en esta charla, que resalta la importancia de la prevención y el avance científico en conjunto para proteger el corazón.

Obesidad: más que un problema estético

Según la Dra. Sabio, la grasa actúa como un órgano activo que comunica señales cruciales al cuerpo. Por ello, estudiar su función es fundamental para entender enfermedades silenciosas. Mientras tanto, el Dr. Ibáñez, a través del estudio PESA, ha evidenciado que no toda la grasa tiene el mismo efecto; su composición es más determinante que su cantidad para evaluar el riesgo cardiovascular. Esto marca una diferencia importante en la prevención y tratamiento, ya que no solo importa bajar de peso, sino también identificar dónde y cómo se acumula la grasa.

Ciencia clínica y básica: un trabajo en equipo

Ambos expertos destacan la necesidad de que la investigación clínica y la básica trabajen de la mano. Las preguntas que surgen en el hospital deben motivar nuevas investigaciones en el laboratorio y viceversa. La Dra. Sabio lo describe como “ir del ratón al humano y del humano al ratón”. Por su parte, el Dr. Ibáñez recuerda que muchos tratamientos actuales provienen de descubrimientos básicos de hace años. Esta integración asegura avances que se traducen en mejores diagnósticos y terapias.

La grasa y su papel esencial

La grasa no es un residuo sino un tejido vital que regula el metabolismo y la energía del cuerpo. Su deterioro afecta en cadena la salud cardiovascular. En el CNIC, el equipo liderado por Ibáñez investiga cómo la grasa que rodea el corazón puede predecir eventos cardíacos, incluso en personas sin síntomas evidentes. Así, la composición del tejido adiposo se convierte en un indicador clave para anticipar enfermedades y actuar con anticipación.

Prevención: actuar antes de que duela

La prevención es un eje central en la investigación actual. El estudio PESA permite identificar señales tempranas de alarma en tejidos y sangre, lo que posibilita intervenir antes de que se manifiesten enfermedades graves. La Dra. Sabio, por su parte, busca comprender cómo interactúan órganos como el corazón, el hígado y la grasa para hallar nuevas dianas terapéuticas. Este enfoque promete transformar la forma de cuidar la salud cardiovascular y reducir el impacto de la obesidad.

Vocación, formación y futuro

Ambos investigadores reconocen la importancia de formar nuevas generaciones que integren ciencia básica y clínica. La Dra. Sabio lidera un grupo de investigación y enfatiza el rol de mentorizar para garantizar el relevo científico. Ibáñez subraya que la colaboración entre clínicos y científicos es clave para llevar el conocimiento al paciente de manera más rápida. Además, resaltan la necesidad de apoyar el regreso de talento científico a España para fortalecer la investigación local.

Mujer y ciencia: sembrando vocaciones

La Dra. Sabio también impulsa la visibilidad de la mujer en la ciencia, trabajando desde la infancia para que niñas y niños vean la investigación como una opción viable. Recalca que perder talento por género es un lujo que la ciencia no puede permitirse. Esta visión inclusiva busca enriquecer el campo científico con todas las voces.

Conexión entre cáncer y corazón

Finalmente, ambos expertos comentan que los tratamientos contra el cáncer pueden afectar la salud cardiovascular a largo plazo. Por eso, estudian formas de proteger el corazón sin perder eficacia en el combate contra el cáncer. Comprender cómo ambos órganos compiten por energía abre nuevas posibilidades para tratamientos integrales.