“Nunca sospeché de Hernán Bermúdez”: Adán Augusto
Exgobernador de Tabasco se deslinda del caso “La Barredora”
El exsecretario de Gobernación y exgobernador de Tabasco, Adán Augusto López Hernández, afirmó que nunca tuvo conocimiento de la existencia del grupo criminal “La Barredora” ni sospechas sobre el exsecretario de Seguridad estatal, Hernán Bermúdez Requena, hoy prófugo y acusado de graves delitos relacionados con el crimen organizado.
“Nunca sospeché de Hernán Bermúdez. De haberlo hecho, lo habría separado del cargo”, declaró López Hernández en entrevista con Ciro Gómez Leyva. Añadió que solo escuchó por primera vez sobre “La Barredora” cuando ya se encontraba en Ciudad de México como secretario de Gobernación, a raíz de supuestas filtraciones de documentos.
La declaración surge en medio de investigaciones federales que señalan a Bermúdez Requena como presunto operador de una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Sobre él pesa una orden de aprehensión emitida por la Fiscalía General de la República (FGR), así como una ficha roja de Interpol tras huir del país el 26 de enero de 2025.
“Aquí no se protege a nadie”: Sheinbaum
La presidenta Claudia Sheinbaum también abordó el caso en su conferencia matutina. Afirmó que su administración no encubrirá a funcionarios implicados en actos de corrupción o vínculos con el crimen organizado. Rechazó que el caso de Bermúdez se asemeje al de Genaro García Luna, pero fue clara en su postura: “Si la Fiscalía tiene evidencia contra alguien, adelante. No vamos a proteger a nadie”.
El exgobernador interino de Tabasco, Carlos Manuel Merino Campos, también se deslindó de cualquier responsabilidad y aseguró estar dispuesto a colaborar con las autoridades. Afirmó que durante su gestión no tuvo conocimiento de actividades irregulares y que Bermúdez era simplemente “un secretario más del gabinete”.
Origen y expansión de “La Barredora” en Tabasco
Según información extraída de los Guacamaya Leaks, una filtración masiva de documentos de la Secretaría de la Defensa Nacional en 2022, Hernán Bermúdez fue identificado como colaborador activo de “La Barredora”. El grupo, originalmente una escisión del Cártel de los Beltrán Leyva, habría operado desde 2009 en Tabasco, consolidando su control sobre zonas clave para el tráfico de drogas, el robo de combustible y la trata de personas.
El informe del Centro Regional de Fusión de Inteligencia Sureste (Cerfise), contenido en los documentos filtrados, identificó a Bermúdez con el alias “El Comandante H” y lo señaló como un contacto directo del CJNG, que habría infiltrado los niveles más altos de la Secretaría de Seguridad Pública estatal.
La información reveló que, bajo su mando, varios mandos policiales habrían sido reclutados para facilitar las operaciones de “La Barredora”, aprovechando el respaldo institucional durante los gobiernos de Morena en Tabasco.
Violencia en aumento y crisis de seguridad
La ruptura interna del grupo delictivo en 2024 desencadenó una ola de violencia sin precedentes. Entre enero de 2024 y junio de 2025, más de mil homicidios dolosos se registraron en Tabasco. Sólo en abril de 2024 se contabilizaron 127 asesinatos, reflejo del colapso del control estatal frente al crimen.
Los crímenes incluyen ejecuciones, desapariciones forzadas, ataques armados y motines carcelarios, atribuidos al vacío de poder generado tras el debilitamiento de “La Barredora”. La FGR acusa a Bermúdez Requena de delincuencia organizada, narcotráfico, trata, extorsión y abuso de poder.
Un caso que sacude al oficialismo
La detención pendiente de Hernán Bermúdez se perfila como una prueba política clave para la administración de Claudia Sheinbaum. Mientras la presidencia insiste en que no habrá impunidad, las declaraciones de figuras como Adán Augusto López y Carlos Merino revelan un escenario donde la colusión institucional aún persiste como uno de los desafíos centrales en la lucha contra el crimen organizado en México.
