Por: José Eder Santos Vázquez
Las elecciones del 2024 son un precedente histórico de la participación de jóvenes entre 20 a 29 años, la más baja en dieciocho años, lo que hace reflexionar respecto al abstencionismo y buscar un nuevo modelo para llamar a votar a las nuevas generaciones.
Si bien es cierto que las tecnologías de la información son una herramienta fundamental para los procesos electorales, también deberá ser utilizada para que las y los jóvenes de nuestro país voten de manera más rápida al generar interés y se incremente el número de votantes para las siguientes elecciones. Sin duda, es un reto de relevada importancia; la pregunta es sí sería ¿Realmente estamos preparados para incluir estas nuevas herramientas dentro de la democracia?
Creo firmemente que las autoridades electorales están a un eslabón de poder dar ese paso tan importante, utilizando el voto electrónico; con ello, tal vez se incrementará el porcentaje de participación a nivel nacional, lo que generará entusiasmo y expectativa al estar frente a una democracia arropada por las TIC’s.
Cierto es que si se permite el voto de los residentes en el extranjero desde 1996, debemos estar preparados para implementarlo a nivel nacional, mediante un programa que permita, de manera ágil, mediante el uso de datos biométricos, el voto electrónico, estos datos son irremplazables y con ellos, las nuevas generaciones, y los demás miembros de la sociedad, podrían tener acceso de manera inmediata al voto; increíble pero cierto, es necesario un modelo que rompa barreras y que sea el medio para alcanzar una democracia accesible y a menor costo; si calculamos la amortización a ese gasto, que se pudiera realizar para su implementación, se reduciría de manera considerable la instalación de casillas para votar, así como los funcionarios, quedándonos con los observadores, quienes podrán tener al momento el cómputo de los votos acceso a la información, así como la tendencia.
Estamos en la era digital, de la inteligencia artificial, de todo aquello que facilita a la sociedad, las compras en línea, productos adquiridos hasta el otro extremo del globo terráqueo, en fin, esto debe ser sin duda un modelo revolucionario en los países democráticos.
El Gobierno de Bélgica fue el pionero al implementar el voto electrónico, en el 2014 para las elecciones al Parlamento Europeo, Regional y Federal, se usó un sistema de voto electrónico totalmente automatizado y verificable, sin embargo este ejercicio inició en 1989, es decir, unas décadas atrás, modelo que fue perfeccionándose al paso del tiempo. A este país se le suma Estonia, Bulgaria, Emiratos Árabes Unidos, entre otros, dando como resultado eficiencia y eficacia.
La máxima expresión de la democracia, es el voto y la participación en las urnas, sin embargo, una mirada pudiera ser el acceso a una democracia consolidada a través del uso de la tecnología; y, si las TIC’s han abonado en otras áreas, también lo podrán perpetrar en el ámbito electoral. En fin, este tema, será tratado nuevamente con mayor profundidad, después de un “punto y aparte”.