Por: Ricardo Peralta
Se le denomina “huachicol” a la práctica de adulterar y comercializar bebidas alcohólicas en algunas regiones del país, también se utiliza el término para denominar al combustible robado de los ductos de PEMEX por donde se transportan hidrocarburos a través de la instalación de válvulas y “chupones” como se tiene registro hace por lo menos 30 años.
Fue al principio del gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador que se inició un plan que involucró la participación de diversas dependencias gubernamentales, incluyendo la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), la Guardia Nacional y Petróleos Mexicanos (PEMEX). Se implementaron operativos de vigilancia y patrullaje en ductos e instalaciones de PEMEX para detectar y prevenir el robo de combustible. Se realizaron decomisos de combustible robado y se detuvo a personas involucradas en este delito.
Una condición traumática fue la explosión donde fallecieron 137 personas y varios más quedaron heridos de gravedad, precisamente por esa práctica que nunca antes había sido combatida, en Tlahuelilpan del estado de Hidalgo. El 12 de abril del 2019 se integró el delito en materia de hidrocarburos al artículo 19 constitucional y en el artículo 8 de la Ley para Prevenir y Sancionar Delitos en Materia de Hidrocarburos se sancionará con pena de 20 a 30 años de prisión a quien “sustraiga hidrocarburos, petrolíferos o petroquímicos, de ductos, vehículos, equipos, instalaciones o activos…”.
Esto es lo que se refiere al huachicol, una práctica que se realizó de manera masiva en Hidalgo, Puebla, Tamaulipas, Estado de México, Jalisco y Michoacán, y que obtuvo resultados donde fueron desmanteladas diversas bandas de dedicadas a tal condición como nunca antes en la historia del país.
En el inicio del sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador se decidió realizar la compra de pipas en los Estados Unidos, operación comercial en la que participé como titular de la Agencia General de Aduanas, en el Marco del Plan DN-III-E, que fue para abatir la proliferación masiva y abuso de exportadores del hidrocarburo hacia nuestro país, ante la creciente demanda, la incómoda dependencia en la adquisición, y la necesidad de cerrar las válvulas de la red de ductos para identificar las tomas clandestinas, por lo que se incluyó el encofrado con concreto de las más importantes que sumaron 135 kilómetros a nivel nacional.
Como titular de las Aduanas, mi primera acción fue visitar a los titulares de CBP y otras agencias de seguridad estadounidenses para consolidar la cooperación internacional acompañado por la Embajadora de México, Martha Bárcena, en un trabajo institucional autorizado por el entonces Secretario de Hacienda.
Esto ante la ausencia de inversión en la refinación para la producción de gasolinas y diesel por parte de los gobiernos del régimen corrupto del PRIAN, la última obra que se recuerda es la tristemente célebre barda inaugurada como refinería en el sexenio de Felipe Calderón, en su gestión, lo único que exportó a Estados Unidos fue a un Secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna, sentenciado por narcotráfico a 38 años de prisión.
La adquisición de la refinería de Deer Park, así como la construcción de la refinería de Dos Bocas, son de las medidas tomadas para transformar a México en un país con independencia energética, pero no se puede abatir décadas de acciones apátridas de los gobiernos anteriores en tan sólo 6 años.
En los escasos 6 meses, en los que honrosamente encabecé la entonces Administración General de Aduanas del país, fui el primero de 5 titulares, donde se tuvo una exitosa gestión en tiempo récord, una recaudación histórica por concepto de IEPS e IVA de más de 949 mil millones de pesos, precisamente en las fronteras con los Estados Unidos, desde Tamaulipas hasta Baja California, y en las marítimas del Golfo y el Pacífico, esta cifra histórica es verificable y acreditable; además se ejecutaron operativos como el del Aeropuerto Internacional de la CDMX donde se aseguraron más de 50 toneladas de mercancía apócrifa con valor de más de mil millones de pesos; al inicio de la gestión se desmantelaron redes de contubernio que tenían décadas operando en las 49 aduanas del país. El primer paso se dio sacudiendo una red de vínculos que involucraba a expresidentes y funcionarios del régimen del PRIAN, las reacciones eran de esperarse.
Por daño moral y los delitos de difamación y calumnia, tengo demandado y denunciado penalmente bajo el número de expediente 20/2024 ante el Juez Décimo Segundo de lo Civil del Proceso Escrito, del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México y la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León, al señor Ramón Alberto Garza García, quien según versiones públicas presuntamente se ha enriquecido ilícitamente teniendo inmuebles con valor de millones de dólares en San Miguel de Allende, Guanajuato; Polanco y Lomas de Chapultepec, en la Ciudad de México y varios otros en San Pedro Garza García, Nuevo León, entre otros. “Periodista” que como otros vive de la extorsión y de la infodemia con recursos ilícitos otorgados por gobiernos y personeros de oposición, la UIF muy seguramente ya tiene esta información.
También he ejercido acciones legales contra Rodrigo Carbajal Monroy, quienes a través del medio electrónico Magenta Multimedia S.A.P.I. de C.V., han sido financiados hace años por el exgobernador de Tamaulipas Francisco García Cabeza de Vaca, de quien se sabe públicamente el enorme interés económico sobre control de las aduanas despojado ante la llegada del nuevo gobierno en 2018, lo que motivó la creación de una campaña mediática donde se ha involucrado de manera dolosa y falsaria a diversos funcionarios del gobierno del ex Presidente López Obrador, sin evidencias, pruebas, ni rigor periodístico, solamente pagando a personajes rancios y ausentes de prestigio profesional, columnistas nacionales a sueldo, como sicarios y medios de comunicación que se encuentran bajo la misma nómina. Su patrocinador, por cierto, cuenta con una orden de aprehensión por diversos delitos federales al igual que sus antecesores tamaulipecos, no hay coincidencias.
El huachicol informativo es manipular la información, difamar, calumniar y actuar como mercenarios, sin ética y con la prepotencia que otorga una cámara, un micrófono y una pluma. Así pasarán a la historia.