Josefina Rodríguez Zamora: ¿liderazgo en Turismo o pago de cuota?

Irene Muñoz

Por: Irene Muñoz

Hoy, la presidenta electa de México, Claudia Sheinbaum, anunció el nombramiento de Josefina Rodríguez Zamora como titular de la Secretaría de Turismo (SECTUR). A sus 32 años, Rodríguez Zamora cuenta con una trayectoria académica y profesional que, a primera vista es interesante sobre todo por su juventud. Sin embargo, al escudriñar más profundamente, surgen serias dudas sobre su capacidad para enfrentar los desafíos que enfrenta hoy el turismo en México.

Josefina Rodríguez Zamora estudió Administración de Empresas en la Universidad Iberoamericana Campus Puebla, obtuvo un diplomado en Dirección Emocional y una maestría en Alta Dirección por la Universidad del Valle de Tlaxcala, nada de su formación académica está relacionada con la administración pública, turismo ni promoción turística. Su incursión en la política se dio en 2021, cuando fue candidata a diputada local del Distrito VII por el partido Fuerza por México, partido liderado por Pedro Haces. Este vínculo político no debe ser subestimado, pues refleja una cercanía con intereses específicos y agendas partidistas.

Durante su gestión como titular del Patronato de la Feria de Tlaxcala y posteriormente como secretaria de Turismo del Gobierno de Tlaxcala, Rodríguez Zamora impulsó la campaña “Tlaxcala sí existe“, colaboró para la integración de Ixtenco como Pueblo Mágico, programa preferido del actual Secretario de Turismo Miguel Torruco Marqués, así como creó la plataforma “Tlaxcala Brilla”.

Retos y Oportunidades para el Turismo en México

El sector turístico de México enfrenta enormes retos. El cambio de gobierno de diciembre de 2018 devastó la industria que eliminó la promoción turística del país, redujo a la secretaría y reasignó recursos a obras icónicas del presidente Andrés Manuel López Obrador, afectando al corazón económico del país que es el turismo. La inseguridad y la violencia en varias regiones del país también representan un obstáculo significativo para atraer turistas internacionales. Además, la falta de infraestructura adecuada y la competencia global en el turismo requieren una visión estratégica y experiencia sólida para posicionar a México como un destino atractivo y seguro.

Rodríguez Zamora, aunque ha mostrado cierto dinamismo en su gestión en Tlaxcala, tendrá que demostrar que puede recuperar a la industria turística mexicana tanto en prioridad como en desarrollo. La promoción de Tlaxcala como destino turístico es admirable, pero gestionar la Secretaría de Turismo de un país como México implica retos mucho más complejos sobre todo en el estado actual en el que se encuentra. Por ello es indispensable que defienda primero a la institución y logre recuperar la infraestructura con la que se contaba para los debidos trabajos, así como la asignación de recursos a esa dependencia para poder llevar a cabo un proyecto estratégico de recuperaciópn y desarrollo.

La creación de alianzas estratégicas dignas con el sector privado y el desarrollo e implementación de campañas innovadoras, así como la recuperación de la Marca México y Visit México serán cruciales. Torruco dejó en una situación tan deplorable a la dependencia y al turismo del país que le ha dejado un paquete complicado a la nueva secretaria pero también una oportunidad grande para lograr reconocimiento a corto plazo por la industria, ya que con sólo generar acciones y programas específicos visibles y tangibles, será reconocida, pues el turismo está ávido de ello.

Una Relación Política Complicada

El vínculo de Rodríguez Zamora con Pedro Haces, líder del partido Fuerza por México, añade una capa de complejidad a su nombramiento. Haces es una figura controvertida, conocida por su influencia en sectores específicos como el sindical, y su capacidad para mover fichas dentro del ámbito político. Además ambos son fieles aficionados a la fiesta brava, un tema muy controvertido que ha dividido al país. Esta relación política puede levantar sospechas sobre la verdadera independencia y capacidad de Rodríguez Zamora para tomar decisiones que beneficien al sector turístico sin estar influenciada por intereses partidistas y tendrá que demostrar que su nombramiento no es un pago de cuota de Claudia Sheinbaum a Pedro Haces.

El nombramiento de Josefina Rodríguez Zamora como titular de la SECTUR es un movimiento audaz por parte de Claudia Sheinbaum, pero también arriesgado. A pesar de sus logros en Tlaxcala, la magnitud de los desafíos a nivel nacional requiere una experiencia y una visión que aún está por demostrarse. La presidenta electa deberá asegurarse de que Josefina esté rodeada de un equipo competente y que se establezcan mecanismos de rendición de cuentas para garantizar que las decisiones se tomen en beneficio del país y no de intereses particulares.

México tiene enormes ventanas de oportunidad en el sector turístico, pero solo si se enfrenta con liderazgo competente y una estrategia clara. Será interesante ver si Rodríguez Zamora está a la altura del desafío o si este nombramiento se convertirá en otro ejemplo de las fallas estructurales en la administración pública mexicana.

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