Red pública – El golpe

Edgar Mereles Ortiz.

¡Lo linchamos!

¨Al Will Smith de hoy, se le olvidó la lucha por la igualdad,

la justicia, la libertad y el respeto

de sus descendientes de ayer¨

Hermenegildo García.

Mi reconociemiento a Eugenio Derbez.

 

Crecí en un hogar donde amábamos, conocíamos y aprendíamos del cine, tuve la oportunidad desde mi infancia de ver producciones como el “Ladrón de bicicletas”, “El limpiabotas”, “Los sueños”, “La fiesta inolvidable”, “El día más largo”; y conforme fui creciendo conocí de películas de origen polaco, coreano, turco, español, francés entre otros países

Por supuesto, también fui espectador de películas como “Los olvidados” “Una familia de tantas”, las dramática trilogía De Pedro Infante y su icónico personaje “Pepe el toro”; disfruto de toda la filmografía de Cantinflas, del tierno mexicano de nombre “Tránsito” en la película “El mil usos”, el gandalla “Tirantes” en la “Lagunilla mi barrio”; me indigné con películas como “Canoa” “El apando” “El Castillo de la pureza” etcétera.

Mi abuela Aurora, nos enseñó sobre la importancia de un guion que reflejará inteligencia, lenguaje, emociones; también aprendí del valor de la fotografía como ese fino vestido que se va abordando con delicadeza para darle vida desde los escenarios a las historias; entendí que una dirección acopla como en una orquesta, a cada actor y su personaje se le va consolidando la personalidad y el carácter para que  junto con el resto del elenco  hagan una armonía y la película sea un conjunto de actitudes, deseos y condiciones humanas.

Soy cinéfilo de corazón y el cine me ha me ha dado lecciones de historia, de arte, de música, geografía, literatura y la introducción al conocimiento y a la lectura de hechos y personajes que han marcado la historia, no sólo de mi país, sino de la humanidad.

Con esa emoción, ese gusto y participación espero la entrega de los premios de la Academia Cinematográfica denominados “Óscar” y en ocasiones soy un especulador que atina en cuanto a la categoría del premio que se le va a entregar a determinada película, actriz o actor también guion y, cuando me equivoco,  celoso de mi vanidad me cuesta trabajo reconocer que la decisión de la Academia ha sido la acertada.

El día de ayer fui testigo y cómplice de un acto de violencia que desde mi percepción no nos debemos de permitir. El actor Will tomó a mal una broma muy mal planteada por parte del presentador Chris y “en nombre del amor”, Will se levantó de su asiento para golpear a su compañero. Lo grave no solamente fue el golpe si no que los productores, directores, actrices, actores, público asistente en el teatro; los millones de televidentes, las empresas patrocinadoras y los medios de comunicación que cubrían el evento avalamos este acto de violencia

Desde el siglo antepasado los hermanos Lumiere se dieron a la tarea de que el cinematógrafo fuera un instrumento de comunicación para llevar imágenes y momentos que no podían conocerse en el mismo en el mismo acto y lugar donde se desarrollaban; después el cine, primero mudo, después sonoro, posteriormente a color y ahora digital ha servido como una ventana de exposición sobre la multitud de injusticias que han sufrido diversos pueblos, razas, etnias y culturas a través de nuestra historia.

Una de las poblaciones qué más ha recibido atención por parte del mundo cinematográfico es la afroamericana, no podemos olvidar aquella película de la década de los 50 estelarizada por Gregory Peck titulada “El canto del ruiseñor” donde precisamente a un hombre afroamericano se le acusa de un homicidio que no cometió, también están las producciones tituladas como “Adivina quién viene a cenar esta noche” con el inigualable Sídney Potter o películas como “Mississippi en llamas” que desarrolla la historia de la persecución del Ku klux klan contra activistas de los derechos civiles; películas “Sema” título del lugar de la icónica marcha encabezada por Martín Luther King que fue brutalmente reprimida al principio de la década de los años 60, para cerrar con broche de oro no puedo omitir la excepcional película “Talentos ocultos” que nos presenta la lucha de tres mujeres afroamericanas para destacar en la historia De la NASA.

Podríamos conversar de decenas de documentos fílmicos que hacen justicia y demuestran el gran valor de la comunidad afroamericana en la historia de la humanidad. y no sólo existe el cine norteamericano también en otras latitudes se han hecho producciones en el que se ha destacado el sufrimiento y la lucha por los principios y valores de la humanidad.

Will Smith y todos los que le aplaudieron y los millones de televidentes que continuamos la transmisión participamos en un linchamiento masivo en contra de otro afroamericano: Cris Rick. Lo más lamentable es que la Academia, lejos de rectificar, premió el golpe, avaló la violencia y la legítimo en el “nombre del amor”. Lo mismo podría decir Putin que por amor a los prorrusos ha invadido Ucrania.

Desde el departamento de estampados la fábrica de Santa Rosa:

Alejandra libre, Alejandro a la cárcel.

Esta columna y su autor en publicaciones anteriores manifestó su repudio a la detención autoritaria, ilegal y fascista en contra de Alejandra Cuevas; el fiscal general de la nación ha sido derrotado; su arrogancia; soberbia y prepotencia han vivido un acto de contención que no conoce; esperamos que Alejandra y su familia vivan en paz y armonía por muchos años, también esperamos que más rápido que pronto y más pronto que inmediato el tirano Alejandro Gertz presente su renuncia.