¿Dónde están las monedas? Comercios enfrentan una nueva crisis de cambio
La circulación diaria de billetes y monedas en México alcanza los 3.3 billones de pesos, una cifra que, según datos del Banco de México, triplica la registrada hace una década. Aunque este volumen revela la fuerte preferencia por el efectivo, comerciantes y consumidores coinciden en que las monedas de 5 y 10 pesos se vuelven difíciles de conseguir en distintos momentos del día. La situación toma fuerza desde el incremento reciente en la tarifa del transporte público, lo que provoca, de acuerdo con vendedores, que la gente resguarde su cambio para asegurar el pasaje.
Tanto Amanda como Carlota, comerciantes del sector alimentos, explican que la falta de morralla afecta sus ventas diarias, porque los clientes retrasan o condicionan sus compras cuando los negocios no cuentan con suficiente cambio. Ambas describen jornadas en las que “la moneda chica desaparece” desde temprano, lo que genera tensión en pleno cierre de año.
¿Qué factores presionan el uso de monedas?
El ajuste en las tarifas de autobuses, que pasó de 8 a 9.50 pesos, elevó la necesidad de monedas de denominación media. Padres de familia como Alfonso guardan estas piezas para cuando su tarjeta de transporte se queda sin saldo. Esto incrementa la percepción de escasez.
A la par, la temporada de fin de año impulsa el flujo de aguinaldos, bonos y otras prestaciones. Héctor Magaña, académico del Tec de Monterrey, señala que este aumento en recursos de alto valor fomenta una demanda mayor de “cambio chico”, lo que alimenta la idea de que no circula suficiente moneda metálica.
Banxico confirma que la base monetaria creció 45 mil millones de pesos en una sola semana, lo que refleja la expansión del uso de efectivo. Sin embargo, comerciantes como Amelia señalan que este crecimiento no se traduce en suficiente disponibilidad de monedas para las operaciones cotidianas.
¿Qué medidas vienen para el efectivo y las monedas?
El gobierno federal prepara una estrategia para digitalizar pagos y reducir gradualmente el uso del efectivo, anunció la presidenta Claudia Sheinbaum. El objetivo busca ampliar el acceso a herramientas electrónicas sin excluir a sectores con baja conectividad.
En paralelo, la Casa de Moneda de México proyecta producir nuevas monedas de 1, 2 y 5 pesos elaboradas con núcleos de acero recubierto de bronce, una opción más económica y sostenible. Este cambio iniciará en 2025 y permitirá fabricar piezas a menor costo.
Aunque la digitalización crece, la CMM estima que el efectivo seguirá dominando en México debido a la informalidad, el uso precautorio del dinero y la baja penetración financiera. Por ello, especialistas prevén que la demanda de monedas se mantenga alta y que la “batalla por la morralla” continúe en las calles del país.
