Pocos conocemos el término de herencia digital, con el paso del tiempo más personas se encuentran en la situación de tener que gestionar con los perfiles de las personas que han muerto.

Facebook y Twitter ya se han adaptado a esta realidad, y a través de un formulario permiten gestionar a los familiares o amigos el cierre de la cuenta.

También existe la opción de que se convierta en una cuenta conmemorativa.

Sin embargo la política de Twitter ofrece a los familiares la opción de desactivar la cuenta, para cual deben llenar un formulario.

Cabe destacar que se reserva el derecho de eliminar imágenes y videos.

En el caso de que la persona fallecida tuviese un interés público como ejemplo un caso de tiroteos o sucesos violentos.

Facebook establece como requisito el envió de documentos legales como un poder notarial o última voluntad para poder cerrar la cuenta por parte de un tercero.

Por todo lo anterior una mejor opción es un “Herencia digital” que permite que las personas puedan dejar escrita su voluntad sobre que hacer con sus redes sociales una vez fallecida.

Fue hasta 2018 cuando la ley de protección de datos incorporó el testamento digital.

“Antes de la entrada en vigor de esta ley, cada empresa de servicios digitales actuaba como quería”, explica a Efe el abogado y director del departamento de derecho digital de MCT Abogados, Antonio Séneca.

Actualmente las empresas están obligadas a actuar conforme a lo que los herederos indiquen, o según la persona fallecida hubiera dispuesto en vida.

Antonio Seneca recomienda se designe un albacea para la conservación de contraseñas, claves de acceso en redes sociales.