Los gobernadores de Nayarit, Antonio Echevarría, y el de Sinaloa, Quirino Ordaz, advierten que aceptarán la invitación del presidente Andrés Manuel López Obrador para sumarse a su gobierno y se desmarcan de sus respectivos partidos políticos.

En entrevistas, Echevarría subraya que no le debe nada al PAN y lanza un mensaje a la dirigencia del blanquiazaul: “Cuando hable de traición sería imperativo que lo haga ante un espejo”, y Ordaz dice que la propuesta del Presidente no fue una invitación al partido, sino a él, y que está en paz con el PRI”.

El gobernador saliente de Nayarit, Antonio Echevarría García, confirma que sí aceptará la invitación del presidente Andrés Manuel López Obrador para integrarse al gobierno de la Cuarta Transformación, y recuerda que él nunca ha militado en ningún partido político.

Aclara que no le debe nada al Partido Acción Nacional (PAN), pues durante su administración honró acuerdos, y el blanquiazul ostentó muchos espacios, principalmente con amigos y familiares, y nunca les puso peros, por lo que “estamos a mano”, asegura.

Por su parte, el gobernador de Sinaloa, Quirino Ordaz Coppel, aclara que la invitación del presidente Andrés Manuel López Obrador para ser el próximo embajador de México en España “es una invitación a mi persona” y no al Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Afirma que mantiene una buena relación con el dirigente nacional del tricolor, Alejandro Moreno, niega que haya una ruptura dentro del priismo y que al aceptar la postulación para ser parte de un gobierno de Morena esté dando la espalda a su partido, con el que dice, “está en paz y agradecido”.

Al revelar que ya pidió licencia al Consejo Político Nacional para separarse de este órgano, Ordaz Coppel acepta que los estatutos del tricolor dicen que si acepta el cargo sin el permiso correspondiente perdería su militancia.