El estado de Florida reporta 21.683 nuevos casos de COVID-19 el viernes 31 de julio, acorde a datos suministrados por la autoridad nacional de Salud CDC, lo que supone un nuevo récord reportado por cualquier otro estado desde el inicio de la pandemia en marzo del año pasado.

De esta manera, el estado floridano vuelve a ser el epicentro del virus, aun cuando más del 60% de la población ha sido vacunada.

De hecho, más del 90% de los nuevos contagios son personas que no se han vacunado, lo que, según el doctor Hugo Lara, médico especialista en enfermedades contagiosas, “demuestra la efectividad de la vacuna”.

Hace apenas un día, Florida reportó una media de 17.093 nuevos casos diarios.

La Asociación de Hospitales de Florida señaló que las hospitalizaciones por COVID-19 en todo el estado se acercan al pico del año pasado, y la División de Florida Central de AdventHealth informó que ya no realizaría cirugías que no sean de emergencia para liberar recursos para pacientes con COVID-19.

Los parques temáticos Universal Orlando Resort y SeaWorld anunciaron que piden nuevamente a los visitantes que usen mascarillas en lugares cerrados, mientras Universal ordenó a sus empleados que usen cubiertas faciales para protegerse contra el COVID-19.

“La salud y seguridad de los viistantes y miembros del equipo es siempre nuestra principal prioridad”, señaló Universal en un comunicado.

Entretanto, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, que cuenta con una ley estatal que limita las órdenes de emergencia que puedan emitir las autoridades municipales y condales, anunció que no dictará nuevas medidas: “No habrá cierres, no cerrarán las escuelas, no habrá restricciones ni mandatos desde el estado”.

Y añadió que los floridanos “tendrán la libertad de elegir lo que sea mejor para ellos y que el estado protegerá el derecho de sus residentes a trabajar, a operar sus empresas y que los estudiantes asistan a la escuela en persona”.