Las inundaciones en diversas regiones de Bélgica han dejado más de 20 personas muertas y otras 20 desaparecidas, informó este viernes la ministra belga de Interior, Annelies Verlinden.

Alexander de Croo, el primer ministro belga, calificó al hecho como una catástrofe “sin precedentes en nuestro país”; por lo que el gobierno decretó el 20 de julio una jornada de duelo nacional en homenaje a las víctimas.

Pequeñas ciudades devastadas ubicadas al sur y el este de Bélgica iniciaron el proceso de recuperación; para ayudar a las víctimas, los bomberos y soldados del ejército están desplegados en todas esas zonas y asistidos también por rescatistas de Francia, Italia y Austria.