A través de un comunicado la asesora principal de ciberseguridad de la Casa Blanca dijo que  el FBI y la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad de Estados Unidos  “se pondrán en contacto con las víctimas identificadas para brindarles asistencia en función de una evaluación del riesgo para la nación”.

Todo esto ocurrió el pasado viernes cuando piratas informáticos atacaron a Kaseya, justo antes de un fin de semana largo por el festivo en Estados Unidos, para exigir un rescate potencialmente a más de mil empresas que usan el software de gestión que ofrece esa firma estadunidense.

El presidente de Estados Unidos inmediatamente ordenó una investigación, en especial para determinar si el ataque procedía o no de Rusia.

Sin embargo el FBI dijo “Si cree que sus sistemas se han visto comprometidos, lo alentamos a que utilice todas las medidas recomendadas y siga el consejo de Kaseya de apagar inmediatamente los servidores (que alojan el software afectado) e informar al FBI”.

De acuerdo a los informes de Kaseya, menos de 40 clientes se vieron afectados. Pero algunos de ellos tienen a su vez clientes y el ataque puede haberse extendido a cientos o incluso miles de ellos.