La consultora Integralia, que encabeza el exconsejero presidente del extinto Instituto Federal Electoral (IFE) Luis Carlos Ugalde, dio a conocer su Segundo Reporte Electoral, en el que identificó que en nueve meses de campaña se contabilizaron 222 incidentes de violencia política, los que dejaron 280 víctimas, 167 de éstas mortales y el resto resultaron heridas.

La estadística se levantó entre septiembre de 2020 y el 31 de mayo de 2021, y se identificó que de las 167 personas fallecidas, 143 fueron hombres y 24 mujeres.

Integralia informó que de los 167 asesinados, 91 eran representantes electos, es decir, miembros de partidos y candidatos a cargos de elección popular. En este documento, se define que se registró una reducción de 40% respecto a la elección 2017-2018, en la que se registraron 152 políticos asesinados, según Etellekt.

“El proceso electoral en curso es ya el segundo más violento en este rubro desde que se tiene registro [2000]”, describe la consultora en su informe.

Al hacer un desglose, Integralia agrega que se registraron 35 aspirantes asesinatos a algún cargo de elección popular y 33 funcionarios municipales perdieron la vida, así como 19 funcionarios.

En este rubro, también se tiene conocimiento de 18 exfuncionarios, 16 activistas, siete militantes y cinco periodistas. Asimismo, también fueron asesinados cinco excandidatos, cuatro líderes partidistas, tres jueces, tres presidentes municipales y otras 19 personas. Al hacer un recuento, en el proceso electoral 2017-2018 hubo 200 asesinatos entre políticos y candidatos, mientras que en 2020-2021 perdieron la vida 91 políticos y 35 abanderados.

Según Integralia, 19% de los políticos asesinados pertenecen a Morena; 14% al PRI; 13% al PAN; 9% a MC; 8% al PRD; 5% al Verde; 2% al PT; 1% al PES; 1% a Redes Sociales Progresistas; 1% a Fuerza por México; 1% a candidatos independientes y 6% no se logró determinar el partido.

En este informe también se describe que Veracruz fue el estado con más aspirantes asesinados, con ocho (cuatro de Morena, dos del PRI y dos del PAN); le sigue Jalisco, con seis (dos del PRI, uno del PAN, uno de MC y dos sin identificar); Oaxaca, tres (dos de Morena y uno del PAN), y Guerrero, tres (dos de Morena y uno del PRD).

Así como Guanajuato, con tres (uno del PRD, uno del PAN y uno de MC); Quintana Roo, dos (uno del Verde y uno de RSP); Sonora, dos (uno de MC y otro no identificado); Chiapas, dos (uno de Morena y otro no identificado); Nuevo León, con uno de Fuerza por México; Tamaulipas, uno del Verde; Baja California, uno sin identificar; Chihuahua, uno del PRI; Querétaro, uno de MC, y Michoacán, con uno del PAN.

Además, el mes más violento fue mayo, con 48 incidentes; le siguió febrero, con 30; abril, 29; marzo, 27; noviembre, 23; septiembre, 21; diciembre, 19; octubre, 14, y enero, 11.

Los municipios con el mayor número de incidentes de violencia política son Acapulco, Guerrero, con cinco; San Luis Potosí, cuatro; Tijuana, Baja California cuatro; Moroleón, Guanajuato cuatro; Chimalhuacán, Estado de México, cuatro; Santiago Jamiltepec, Oaxaca, tres; Zapopan, Jalisco, tres; Apaseo el Alto, Guanajuato, tres y Oaxaca de Juárez, tres.

La consultora explicó que “se contabiliza el número de actos de agresión violenta, secuestro y/o asesinato de cuatro categorías de actores: funcionarios en activo (federales, estatales y municipales), exfuncionarios públicos, candidatos y periodistas y activistas, a través de una revisión hemerográfica. Además, se incluyen casos históricos que surjan durante la recolección de datos”.

El pasado jueves, EL UNIVERSAL publicó que, a través de asesinatos, levantones, secuestros y amenazas a candidatos, sobre todo del ámbito municipal, el crimen organizado ha intervenido en el proceso electoral en curso para imponer a abanderados o hacer a un lado a los que no atienden sus intereses, sostuvieron especialistas en seguridad.

Y advirtieron que cárteles como el de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación, y del Golfo inciden en sus zonas de influencia.