En marzo del 2020 con la pandemia mundial la forma de trabajar cambio, y llego el home office para quedarse, la experiencia del trabajo a distancia ha variado según el espacio, los recursos y la naturaleza de la labor que se desempeña de forma individual.

De acuerdo a una encuesta  hecha por Steelcase a 32 mil personas en 10 países indica que más del 50% espera seguir trabajando desde casa por lo menos un día a la semana y que para muchas empresas el trabajo híbrido se convertirá en la norma después de que se levanten las restricciones de seguridad derivadas de la pandemia por COVID-19.

Cabe mencionar que el 12 de enero de 2021 entraron en vigor las reformas al Artículo 311 de la Ley Federal del Trabajo en materia de teletrabajo o home office y las obligaciones que tanto empleadores como trabajadores debían cumplir.

Entre las nuevas obligaciones para las empresas se encuentran: proporcionar, instalar y encargarse del mantenimiento de los equipos necesarios para el teletrabajo. Por ejemplo: el equipo de cómputo, sillas ergonómicas, impresoras.

Así como Recibir oportunamente el trabajo y pagar los salarios en la forma y fechas estipuladas, asumir los costos derivados del trabajo a través de la modalidad de teletrabajo, incluyendo el pago de servicios de telecomunicación y la parte proporcional de electricidad; implementar mecanismos que preserven la seguridad de la información y datos utilizados por las personas trabajadoras; respetar el derecho a la desconexión de las personas al término de la jornada laboral e inscribirlas al régimen obligatorio de la seguridad social; promover el equilibrio de la relación laboral de las personas trabajadoras, a fin de que gocen de un trabajo digno o decente y de igualdad de trato en cuanto a remuneración, capacitación, formación y seguridad social; se deberá observar una perspectiva de género que permita conciliar la vida personal y la disponibilidad de las personas trabajadoras.