“Yo voy a responder por las acciones que hace Jorge Argüelles, no puedo responder por otros”, fue la respuesta tajante del candidato de la coalición Juntos Haremos Historia a la presidencia de Cuernavaca, en entrevista con el director de El Sol de Cuernavaca y El Sol de Cuautla, Daniel Martínez Castellanos, respecto al voto de castigo que pudiera darse el próximo domingo al ser el candidato del partido en el poder.

En la conversación fue inminente la pregunta sobre si era el candidato “del Cuauh” y si cargar con los defectos de esta administración pesarían el próximo domingo a la hora de que el electorado tome la decisión de quien gobernará Cuernavaca los próximos tres años.

“No, soy el candidato de la Cuarta Transformación (4T), una Cuarta Transformación que le han negado a Cuernavaca, que debió haber empezado en el 2018 y que hoy está totalmente apagada, necesitamos darle esa Cuarta Transformación a la ciudad, que tengan seguridad, servicios municipales de una ciudad capital como lo somos, que tengamos acceso a la salud porque 105 mil personas no la tienen”.

El momento que enfrenta la 4T es crucial en la ciudad, dijo, y esa deuda que se tiene para con ellos solo se puede pagar de una manera: borrón y cuenta nueva “aunque no hay sido un tema mío, la única forma que tengo de pedirle perdón a la ciudadanía es esa, todo lo que adeuden en el pasado de 2021 hacia atrás quede condonado, esa será mi primera acción que llevaré al cabildo”.

Lamentó la inconformidad de supuestos “morenistas” que dicen no quererlo es porque no quieren a la ciudad, aunque asume que será por medio del diálogo con todos como gobernará, “no se puede gobernar en solitario”.

En los saqueos cometidos por las administraciones, habló del castigo que debe haber por los abusos cometidos, “no soy juez, no soy fiscal, no soy auditor, pero sí puedo pedir una concluyente y que ésta sea rápida”.

En materia de seguridad, se mantendrá dentro del esquema de Mando Coordinado, pero además fortalecerá las corporaciones, que éstas estén certificadas y que sean entre 40 patrullas las que garanticen que las colonias y sus habitantes se sientan protegidos.

“En materia de agua potable sí se puede tener agua todos los días, acabando con la corrupción que existe dentro del SAPAC, ya tuve acercamiento con Manuel Bartlett y le pedí que se cobre solo en la parte principal sin recargos y que una parte la ponga el Presidente de la República, otra el gobierno del estado y otra el municipio, yo no me voy andar con pretextos”, respondió sobre la deuda con la CFE.

Destacó que terminar con el “huachicol” del agua potable por medio de las pipas de agua, actualizar la Carta Urbana de Cuernavaca y terminar con el “cartel inmobiliario” permitirá abatir el déficit de vivienda que se tiene.

“El cartel inmobiliario avanza rápidamente, son violentos y sanguinarios, ellos son la mafia del poder que opera en Cuernavaca, esos que quieren que me vaya, lo bueno es que ya se quitaron la máscara, son los que quieren la ciudad para ellos; vamos a tener un crecimiento horizontal, no vertical, con especial cuidado y respeto al medio ambiente, ya me he reunido con varios ambientalistas que aman la ciudad”.

La defensa de las mujeres y el combate a la violencia no solo se trata de “pintar patrullas de rosa” sino tener personal capacitado en las instancias que se encargan de atenderlas, “pero además castigar a quien lastime a las mujeres, que la fiscalía no deje a los agresores a los dos días o pase a ser la agresora a cambio de un moche porque el agresor ya interpuso una demanda contra ellas”.

La recuperación económica de Cuernavaca “no es una gripe de la que te duermes un día y al otro día ya se fue”, sino un “rescate” parejo de la ciudad, apoyando a los empresarios, evitar que se lleven sus inversiones a otras ciudades.

“Tenemos un plan de mejora regulatoria que permitirá que en un lapso de 42 horas un empresario pueda tener sus trámites listos, no es posible que algunas no puedan operar y otras como cervecerías disfrazas estén abiertas las 24 horas del día. Sí te voy a pedir que cumplas la ley, pero le vamos a ayudar a que la cumpla, no con moches, quien extorsione lo vamos a detener”.

En su infancia, Argüelles recuerda que sus padres lo llevaban a los juegos “Pipilitzin, ahí me dejaban que jugara, mis padres llevaban una vida de enamorados, paseaban por la ciudad; como joven recuerdo que manejaba con mis amigos rumbo al Cañón de Lobos por la noche, porque allá vivía uno de ellos y no nos pasaba nada”.

Por decisión de sus padres y ante hechos de violencia como secuestros, salieron de la ciudad para después regresar. “Volví porque mi hijo comenzó a tener problemas en los pulmones y decidí que quería que creciera en Cuernavaca, que mi hija dé sus primeros pasos aquí, Cuernavaca es una ciudad que sana”.