Este martes, el australiano Mathias Cormann asumió el cargo de secretario general de la OCDE de manos del mexicano Ángel Gurría, quien ha estado ejerciendo durante 15 años, con la voluntad de defender los principios democráticos, del Estado de Derecho y de la economía de libre mercado.

“Tenemos un compromiso compartido con la democracia, con los derechos humanos, con el Estado de Derecho, con los principios de la economía de mercado, con la equidad entre los miembros, con un orden internacional basado en reglas”, subrayó Cormann en el acto del relevo.

Cormann ha querido enviar un mensaje a sus detractores internos, sabiendo que uno de los principales problemas de su candidatura fue su pasado como miembro de un Gobierno australiano que lejos de renunciar a los combustibles fósiles se ha convertido en una de las ovejas negras entre el mundo desarrollado para los que se preocupan por el cambio climático y sus consecuencias.