El día de ayer el presidente de Colombia anunció que su Gobierno está listo para un diálogo nacional después de días de protestas que provocaron más de 20 muertes y la preocupación internacional por el uso excesivo de la fuerza por parte de la policía contra los manifestantes.

Sin embargo se prevé que las protestas seguirán el día de hoy, ya que fueron convocadas originalmente en oposición a una reforma fiscal para subir impuestos ahora retirada, y que se convirtieron en un amplio grito contra la pobreza, el desempleo y lo que manifestantes consideraron un uso excesivo de la fuerza por parte de la policía.

Cabe mencionar que el presidente de Colombia ha declarado que su deber es el de convocar al país ha rechazar la violencia, promover la aceleración de el Plan Nacional de Vacunación, y así poder alcanzar la reactivación para proteger a los más vulnerables, mantener sólidas las finanzas públicas y edificar un país que tenga como principio la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición.

Es importante destacar que los grupos de la sociedad civil, principalmente los sindicatos, aseguran que su Gobierno incumplió esa promesa de diálogo y ha hecho poco para cambiar las profundas desigualdades sociales.

Así también la Policía Nacional anunció que investigará más de dos docenas de denuncias de abusos, mientras que el ministro de Defensa, Diego Molano, acusó a grupos armados ilegales de estar infiltrados en las protestas para causar violencia.