Una de las reformas más trascendentales pero polémicas de México desde 1994, que busca principalmente combatir con mayor eficacia la corrupción, el nepotismo, la impunidad y el acoso sexual en el Poder Judicial.

Cabe mencionar que el Senado de la República  la semana pasada introdujo un articulo transitorio que extiende la presidencia de Zaldívar de 2022 a 2024, su periodo concluye en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.

Así mismo la Cámara de diputados ratifico la normativa este viernes, se extiende la presidencia de Zaldívar hasta 2026 y de igual manera los cargos de cinco integrantes del Consejo de la Judicatura Federal (CJF), encargado de vigilar a los jueces, quienes también han recibido presiones públicas del presidente López Obrador.

Las claves para entender esta reforma tienen que ver en primer lugar con Un Tribunal más constitucional, esta reforma presentada en febrero del año pasado por Zaldívar y López Obrador disminuye la carga de trabajo de la Suprema Corte, ahora solo discutirá recursos de amparo de “aquellos asuntos que entrañen violaciones directas a la Constitución”. Y sólo elegirá cuestiones en materia constitucional o de derechos humanos.

La carrera judicial derivada de la reforma constitucional avaló este viernes el dictamen que expide la nueva Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación y la Ley de Carrera Judicial. Esta normativa creará una Escuela Federal de Formación Judicial y una renovación de la carrera judicial en la que habrá concursos de oposición “para todas las categorías”, una medida que busca erradicar el nepotismo y el influyentismo.

La defensoría del pueblo, se refiere a la ley que establece un servicio de defensoría pública para impulsar un “nuevo perfil” de defensores que sean “verdaderos abogados de los pobres”, anteriormente conocidos como defensores de oficio. Quienes se capacitarán en la nueva Escuela Judicial, con un esquema integral que busque la paridad de género y con una perspectiva contra el acoso sexual.

Los precedentes se refieren a que la Suprema Corte necesitara fallar cinco veces en el mismo sentido para sentar jurisprudencia, un precedente que ha servido para garantizar derechos como el matrimonio igualitario y el consumo personal de marihuana.

Sin embargo la reforma “revoluciona el sistema de jurisprudencia”, por lo que se eliminará la obligación de estos cinco fallos y solo bastará un precedente aprobado por una mayoría calificada de la SCJN.

Zaldívar indicó que “Se plantea que este Alto Tribunal avance a un sistema de precedentes en el que todas y cada una de sus sentencias tengan un impacto en la vida pública”.