Este martes el Senado mexicano ha aprobado la reforma al outsourcing por una amplia mayoría de 118 votos a favor, 2 abstenciones y ninguno en contra. Así la cámara alta ha dado el visto bueno en lo general a las modificaciones legales que limitan la subcontratación de personal a servicios o ejecución de obras “especializados” y la prohíben para actividades esenciales que formen parte del objeto social o del modelo de negocio de la empresa.

A partir de esta reforma, las empresas ya no podrán subcontratar a trabajadores para realizar labores permanentes, y el outsourcing sólo estará permitido para tareas especializadas o temporales, es decir que no formen parte de las labores esenciales y permanentes.

De igual manera, se reconocerán las obligaciones fiscales de las empresas y quedará prohibido que el gobierno federal subcontrate personal, más que para servicios especializados y siempre que el contratista esté registrado.

Así mismo, las empresas subcontratistas deberán inscribirse en un padrón que estará a cargo de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y de no hacerlo o en caso de negarse a las inspecciones de la autoridad laboral, serán multados con hasta cerca de 5 mil en este último caso y de 30 millones de pesos en el primero.