Ayer, en sesión extraordinaria de la Asamblea de Pachuca, el presidente municipal, Sergio Baños Rubio, tomó protesta a Netzery López Soria y Néstor Gómez Olvera como regidores del ayuntamiento.

Esto, en sustitución de los asambleístas propietarios Olivia López Villagrán y Carlos Jaime Conde Zúñiga, quienes desde el 30 de marzo pasado y hasta la misma fecha, pero de 2022, estarán inhabilitados para ejercer el cargo por no haber presentado sus declaraciones patrimoniales.

Sin embargo, el 8 de abril aún participaron en la sesión de Cabildo ordinaria; es decir, poco más de una semana después tuvieron voz y voto en el ayuntamiento.

El lunes, ambos regidores, así como Ricardo Crespo, quien también fue sancionado, pero desde el 25 de febrero cuenta con licencia, en conferencia de prensa aseguraron que la inhabilitación fue de forma dolosa por parte de la Contraloría municipal, ya que no fueron debidamente notificados sobre el proceso ni el resolutivo.

Asimismo, señalaron que acudirán ante las instancias jurisdiccionales para revocar tal decisión y sean sancionados los servidores públicos que hayan incurrido en tal acción, toda vez que los dos regidores, aseveraron, entregaron sus declaraciones patrimoniales en febrero (Crespo Arroyo) y marzo (Conde Zúñiga), mientras que su compañera reconoció no haberlo hecho, pero refirió que nunca se le advirtió de la situación.

A la lista se suma el morenista Pablo Vargas González, quien desde enero tiene licencia para ausentarse del cargo.

Tres de los regidores sancionados: Conde Zúniga, López Villagrán y Crespo Arroyo, votaron —en su momento— contra de la designación de Maricela Rodríguez Pastén, actual titular de la Contraloría municipal.