•  Suele presentarse después de los 50 años de edad, siendo más frecuente en hombres.

Cada 11 de abril se conmemora el Día Mundial del Parkinson, enfermedad crónica degenerativa que afecta severamente al sistema nervioso, debido a la ausencia de dopamina, así lo explicó la doctora Gabriela Enríquez Mendoza, neuróloga adscrita al Hospital General Regional (HGR) No. 220 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Estado de México Poniente.

Indicó que esta sustancia es fundamental para el desarrollo de varias funciones en el cerebro que incluyen: el movimiento corporal, la afectividad, la regulación hormonal asimismo la modulación de la función renal, el tono vascular y la movilidad gastrointestinal.

El Parkinson se presenta en personas de más de 50 años siendo más frecuente en hombres que en mujeres; se manifiesta inicialmente con alteraciones en el olfato, trastornos de la sensibilidad, del sueño, del estado de ánimo; los primeros síntomas se pueden manifestar hasta 10 años antes de los signos vinculados con el control de la movilidad.

La especialista en neurología destacó que en un estadío avanzado de la enfermedad, los signos motores más característicos son: lentitud en el movimiento, temblor de manos, rigidez de extremidades, alteración de la marcha y la postura. También pueden acompañarse de alteraciones de la memoria, alucinaciones visuales, irritabilidad involuntaria y difícil de controlar y psicosis, delirio, ideas de daño y demencia.

De los síntomas motores destacan: Su control es sintomático y su tratamiento es farmacológico, evitar la automedicación, aparte del medicamento incluye terapia de rehabilitación y ocupacional que consiste en ejercicio, fisioterapia, respiración, masajes faciales; apoyo en actividades básicas diarias, psicológico emocional además de estimulación cognitiva.

Debido a las múltiples alteraciones que presentan, estos pacientes pueden requerir de un familiar para realizar sus actividades más esenciales, como tomar objetos, levantarse de una silla o caminar.

La doctora Enríquez Mendoza detalló que los pacientes con Parkinson, además de requerir tratamiento farmacológico, necesitan terapia de rehabilitación: fisioterapia, ejercicios del habla, respiración, masajes faciales así como terapia ocupacional: apoyo psicológico, emocional y estimulación cognitiva.

Finalmente concluyó que de presentarse los síntomas antes mencionados es de suma importancia acudir a su unidad médica aun cuando no existan movimientos involuntarios; a fin de recibir tratamiento oportuno.