• PayPal cuenta con 28 millones de comerciantes registrados en su plataforma.

Actualmente, PayPal es uno de los proveedores de pagos en línea más populares entre las principales marcas y entre una variedad de pequeñas empresas y proveedores de productos y/o servicios.

Sin embargo, los comerciantes más pequeños no pueden darse el lujo de tener todo un ejército de profesionales de la ciberseguridad a su disposición. Como resultado, las pequeñas y medianas empresas son mucho más susceptibles a los posibles ataques y diversas formas de fraude que los cibercriminales pueden realizar.

Es por esto que el equipo de Cadena Política te presenta 3 fraudes a través de PayPal que debes tener en cuenta:

Sobrepago.

Una de las estafas más populares son las “estafas de sobrepago”. En este escenario, el delincuente, que se hace pasar por un cliente habitual, enviará un pago a través de PayPal por una suma mayor que la del precio del producto. Luego, notificarán al vendedor que cometieron un error y enviaron más dinero del que se les cobró y le pedirán al comerciante que les devuelva la diferencia. Una vez que eso haya sucedido, el estafador se pondrá en contacto con PayPal y presentará un reclamo citando varias razones, como que el producto entregado era de calidad inferior o que su cuenta se ha visto comprometida y no compraron nada. En caso de que ocurra lo último, el vendedor puede perder tanto el dinero como los bienes si el estafador es elegible para un reembolso completo.

Este error puede no ocurrir tan seguido, pero en el caso de sobrepagos no está de más ser cauteloso. La mayoría de las veces, el sobrepago puede ser una clara señal de fraude, por lo que la mejor opción es cancelar la compra.

 

¿El producto es (o no es) enviado?

Un estafador puede intentar convencer al vendedor de que use la cuenta para envíos del estafador porque puede obtener un descuento u ofrecer un precio mejor que utilizando uno de los servicios de entrega habituales. Sin embargo, si un vendedor está de acuerdo con eso, el delincuente puede fácilmente solicitar al servicio de envío que desvíe la entrega a otra dirección; esto les permite presentar un reclamo y afirmar que la mercancía nunca se entregó. El vendedor no tiene comprobante de entrega y eso significa que fue víctima de un triple golpe a su billetera: están fuera del alcance del producto, pagaron las tarifas de envío y tienen que compensar la falta de entrega, todo esto pese a que el producto se envió.

La mejor prevención ante este problema es ponerse en contacto con la empresa de envío y prohibir al comprador que cambie la ruta de las entregas.

 

Phishing.

PayPal es una de las marcas más elegidas por los criminales para suplantar su identidad en las estafas de phishing, por lo tanto, es muy posible que un vendedor se convierta en el blanco de una.

Esto puede ocurrir cuando el proveedor reciba un correo electrónico informándole que su cuenta de PayPal ha sido suspendida, lo que puede hacer que entre en pánico si la cuenta es una de sus principales fuentes de ingresos. El correo electrónico puede parecer legítimo, ya que cuentan con la información necesaria para hacerse pasar por algo real. Para que el vendedor vuelva a poner en funcionamiento su cuenta, el falso correo indica que deberá completar los pasos descritos. Generalmente, esta suele ser una táctica que tiene como objetivo robar datos confidenciales y/o las credenciales de la cuenta de PayPal. Por lo tanto, si el comerciante cae, el estafador tendrá en sus manos la dirección de correo electrónico, las contraseñas.