Desde marzo del año pasado que la crisis sanitaria por Covid-19 comenzó y muchas instituciones públicas y privadas han sufrido un impacto importante debido a la reconfiguración de actividades en la sociedad, y la Universidad Nacional Autónoma de México no es la excepción.

“La UNAM no se detuvo”, se lee en la publicidad de la máxima casa de estudios del país, sin embargo, esto se debe a que gran parte de los docente de posgrado, licenciatura y posgrado siguieron con las actividades escolares desde casa, con sus propios recursos tecnológicos y, en muchos casos, sin goce de sueldo.

Existen casos documentados de profesores que han experimentado un retraso en su pago de nómina o con irregularidades. Se registró el caso de la profesora María Guadalupe Guzmán, catedrática de Biología de animales 3 de la Facultad de Ciencias, ella dio clases todo el semestre anterior pero declara solo haber recibido un único pago el pasado 10 de febrero, aunque con más del 50 por ciento descontado; de 26 mil pesos, declaró solo haber recibido 10 mil.

Según la UNAM, la falta de pagos y las irregularidades en el sistema de nóminas se deben principalmente a dificultades administrativas causadas por el confinamiento del personal asignado a dicha tarea. Por el momento, son 22 los planteles de la máxima casa de estudios que están en paro hasta que la situación de los pagos de nómina no se resuelvan.