Estados Unidos prestará al gobierno mexicano 2.7 millones de vacunas de AstraZeneca que llegarán la próxima semana, un acuerdo que inyectará velocidad a la rezagada campaña mexicana de vacunación aunque despierta dudas por concretarse en plena crisis migratoria.

México fue uno de los primeros países en arrancar la vacunación contra el Covid-19 el 24 de diciembre, con la promesa inicial de inocular a los 15 millones de adultos mayores de 60 años, pero desde entonces el gobierno solo ha aplicado poco más de 5 millones de dosis.

Pese a los acuerdos por más de 250 millones de diversos fármacos, México solo ha recibido cerca de 8.16 millones: 3.89 millones de la estadounidense Pfizer, 3 millones de la china Sinovac, 400,000 de la rusa Sputnik V y un primer lote de 870,000 de la británica AstraZeneca que ya se aplicó.

Por ello, el gobierno mexicano pidió a Washington prestarle parte de sus reservas de 7 millones del fármaco de AstraZeneca, que aún no está aprobado por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, en inglés) en Estados Unidos.

“México necesita ese número para la segunda dosis, para aplicar la segunda dosis, puesto que hemos observado retrasos del mercado internacional, en los productores internacionales, a pesar de tener ya firmas o compromisos establecidos“, reconoció el canciller Marcelo Ebrard en un mensaje.

Con este avance, López Obrador aseguró que su gobierno cumplirá con la nueva meta “de tener vacunados a todos los adultos mayores para antes de que finalice abril, cuando menos con una dosis”.

Pero el acuerdo despierta sospechas por concretarse cuando Estados Unidos necesita a México para controlar el creciente flujo migratorio, al reportar más de 100,000 migrantes detenidos en su frontera en febrero.

El jueves, mientras se filtraba la negociación, México cerró por primera vez en toda la pandemia su frontera sur, con el argumento de detener la propagación del Covid-19, que suma más de 2.18 millones de casos y 196,000 muertes, la tercera cifra más alta del mundo.