La Casa Blanca ha anunciado este lunes su intención de revisar las sanciones impuestas a Venezuela durante el mandato del presidente Donald Trump porque “no han funcionado”, a la vez que ha revelado que concederá de manera inmediata el Estatus de Protección Temporal a más de 300.000 venezolanos indocumentados que se encuentran en Estados Unidos, como había prometido el presidente Joe Biden en campaña electoral.

Una alto cargo estadounidense ha matizado sin embargo en declaraciones a la prensa bajo condición de anonimato que la Casa Blanca sigue considerando al presidente venezolano, Nicolás Maduro, como un “dictador” y reconociendo como presidente legítimo al dirigente opositor Juan Guaidó.

Así, ha explicado que Estados Unidos mantendrá las sanciones económicas y seguirá presionando para que se celebren “elecciones libres y justas” en Venezuela y por “ir tras cada centavo que haya sido robado por el régimen venezolano” de Maduro.

Aún así, el Gobierno Biden considera que la política de sanciones de Trump “no ha funcinado” y por ello se revisarán para asegurarse de que no se está castigando al pueblo venezolano sin que ello impida que seguir “aumentando la presión” sobre el Gobierno de Maduro para forzarlo a negociar.

En esta ocasión esas negocaiciones buscarían “asegurarse de que estamos construyendo un consenso sobre cómo podemos ser más efectivos para ejercer presión sobre el régimen”.

Por otra parte, una alta responsable estadounidense ha advertido de que la concesión del estatus de protección a los venezolanos viene motivada por la crisis en Venezuela y no en busca de apoyo político en Florida, hogar de una gran cantidad de exiliados venezolanos.