La lucha por la igualdad y derechos de las mujeres se remonta algunos siglos atrás, específicamente al 8 de marzo de 1857, fecha en que un grupo de trabajadoras de la industria textil de Nueva York mantenía una serie de protestas para exigir mejores salarios y mejores condiciones laborales, pues trabajaban por jornadas extenuantes y en condiciones riesgosas e inhumanas percibiendo un salario insignificante en comparación con hombres que desempeñaban las mismas jornadas y con las mismas obligaciones, solo por el hecho de ser mujeres.

Aquel día, salieron a las calles de la ciudad neoyorquina y la jornada resultó catastrófica; 120 mujeres muertas por brutalidad policiaca en los arrestos y contención de la multitud. Aquel hecho desataría la furia de las mujeres obreras que continuarían la lucha, consecuencia de esta tragedia, se funda el primer sindicato femenino.

Pese a la expansión y el desarrollo de los sindicatos, la lucha por condiciones laborales justas tuvo que perdurar por algunas décadas más sin muchos progresos, hasta que, inevitablemente la causa laboral se encontró con las mujeres activistas del sufragio femenino a principios del siglo XX. En marzo de 1908, 15.00 mujeres salieron nuevamente a las calles de Nueva York para exigir jornadas de trabajo cortas, salarios mejores y su derecho ciudadano a participar en los ejercicios de votación democrática.

El primer Día Nacional de la Mujer en E.U. fue el 25 de febrero de 1909. En 1910, se celebró la segunda Conferencia Internacional de Mujeres Trabajadoras en Copenhague, Dinamarca. Contó con representación de 17 países diferentes y varias agrupaciones feministas de todo el mundo. El panorama se vuelve a tornar trágico para la lucha feminista en 1911; el 25 de marzo de 1911, 146 mujeres murieron calcinadas dentro de una fábrica de textiles incendiada, muchas murieron quemadas, otras asfixiadas y otras se quitaron la vida al no tener escapatoria alguna.

Los responsables de las muertes fueron los propietarios de la compañía Triangle Shirtwaist, quienes tenían selladas las puertas de las salidas para evitar que las empleadas les robaran, se cuenta también que solo un elevador se encontraba operacional en el edificio y una de las escaleras del mismo estaba bloqueada, lo que dificultó aún más que muchas mujeres lograran escapar cuando inició el incendio. También se dice que, debido a los químicos utilizados en la industria de los textiles y a los colorantes, el fuego de aquella tragedia era color púrpura, de ahí que se asocie este color con el movimiento feminista.

Así, la lucha se extendió y muchas otras mujeres fueron sumándose con sus propias exigencias, respuesta de las condiciones y sociedades en las que viven, hasta que en 1975, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declara el 8 de marzo como el día de en que se conmemora la lucha de las mujeres por sus derechos y la igualdad de género.