María de Zayas y Sotomayor nació en el seno de una familia madrileña de buena posición social y que era hija de un capitán de infantería al servicio del conde de Lemos, vivió en varios sitios, entre ellos Nápoles (Italia) o Zaragoza (España), ahí publicó en 1637 la primera colección de sus “Diez Novelas ejemplares y amorosas”, a la que siguió la segunda serie compuesta por “Novelas y saraos” (1647) y “Segunda parte de Sarao y entretenimientos honestos” (1649).

Cabe destacar que para María de Zayas la cuestión femenina es el centro de su obra y su atrevimiento llega a truncar las convenciones de la novela corta de la época que suele acabar con la boda feliz. Su lenguaje sencillo y llano, y los diálogos populares de gran viveza, hasta apasionados, propio de las comedias cortas, a las que introdujo abundantes reivindicaciones feministas, muy transgresoras para la época, con recurrentes pinceladas eróticas, un caso único en el panorama literario del Siglo de Oro.

De igual forma siempre mostró en sus obras una voz transgresora hasta que el puritanismo y la misoginia del finales del XIX y de principios del XX atacaron parcial o totalmente su trabajo.

Sin embargo fue considerada por Emilia Pardo Bazán, como la mayor feminista de las letras españolas. La autora gallega excluye de su selección de obras algunas novelas por “su mucha crudeza”, temiendo que se juzgue mal a la escritora por “algunas frases vivas y algunas escenas poco veladas (aunque nunca realmente licenciosas)”.