Desde 2018, una de las fuentes más brillantes de rayos X que podemos detectar empezó a oscurecerse. Ahora, un equipo de investigadores sugiere que hay una estructura en medio que está bloqueando gran parte de la luz, pero se desconoce su naturaleza.

El estudio, realizado por Mayura Balakrishnan de la Universidad de Michigan, está disponible en arXiv.

Un agujero negro colosal

GRS 1915+105 es un sistema estelar que se encuentra a 36.000 años luz de nuestro planeta. Está conformado por una estrella normal y un agujero negro, el cual es el segundo más masivo conocido en la Vía Láctea. Posee de 10 a 18 masas solares, de forma que solo es superado por Sagitario A*, el agujero negro supermasivo que reside en el centro de la galaxia.

El agujero negro tiende a brillar intensamente en rayos X porque se alimenta de su compañera. A medida que el material rodea el horizonte de sucesos, las partículas que se encuentran cerca se aceleran, friccionan y generan energía antes de caer hacia adentro. Este material, que se arremolina en forma de disco, es lo que emite rayos X con tanta intensidad.

Un fenómeno nunca antes visto

Sin embargo, desde 2018, los investigadores han contemplado un fenómeno sorprendente: la luz de GRS 1915+105 comenzó a atenuarse. Pero eso no es todo: en 2019, la luz se atenuó aún más. Este fenómeno no había sido presenciado anteriormente. Los científicos, con su sed de investigación, decidieron descubrir qué sucedía.

«Sugerimos que este estado debe identificarse como el ‘estado oculto’», escribieron. De tal forma, se cree que algo se ha interpuesto entre la fuente de luz y el observatorio espacial Swift, oscureciendo la visibilidad.

Es cierto que todavía nos llega mucha luz de la región brillante cerca del horizonte de sucesos del agujero negro, pero no tanto como antes. «La geometría de oscurecimiento», la naturaleza precisa de la estructura que bloquea la luz, «es difícil de discernir», explicó Balakrishnan.

¿Qué sucede?

Aunque los investigadores no saben qué sucede, tienen algunas posibles explicaciones. Los agujeros negros a veces se atenúan porque los vientos estelares de sus compañeras masivas pueden empujar nubes de gas a su alrededor.

«En el caso de GRS 1915 + 105», dijo Balakrishnan a LiveScience, «la estrella compañera es de baja masa y no tiene vientos estelares masivos que crearían el gas oscurecedor observado«.

Por lo tanto, concluyeron que “hay mucho gas en alguna estructura que dispersa y bloquea la luz” proveniente de los alrededores del agujero negro. En otras palabras, lo que sea que esté bloqueando la luz probablemente provenga del propio disco de acreción.

El estudio de GRS 1915+105 en sí es interesante. Comprender estos acontecimientos podría darnos pistas acerca de lo que ocurre en los agujeros negros más masivos del universo.