La primera dama estadounidense, Melania Trump, rompió una tradición al no invitar a su sucesora, Jill Biden, esposa del presidente electo de los Estados Unidos, Joe Biden, a realizar un recorrido privado por la Casa Blanca antes de la transferencia del mando, revelaron este martes medios locales.

“Melania Trump se convertirá en la primera primera dama moderna en no invitar a la mujer que la reemplazará en la Casa Blanca para efectuar un recorrido por las habitaciones privadas en el segundo y tercer piso”, señaló un artículo difundido por la cadena CNN.

El articuló indica que con ello se rompe una tradición que se remonta a la reunión  la esposa de Harry S. Truman y Mamie Eisenhower, esposa de Dwight David Eisenhower.

Así mismo, Michelle Obama invitó a Melania Trump, siguiendo al pie de la letra la que se considera una tradición no escrita entre las primeras damas.

“Quizás no sorprenda que Melania Trump haya burlado una norma social de su posición. Cada presidente de un período -y su esposa- han sentido el aguijón de la derrota, pero a diferencia de su esposo, ninguno de ellos se ha negado a aceptar los resultados de las elecciones”, apuntó en una columna de opinión Kate Andersen Brower