México bloqueará la generación de energía renovable por parte de empresas privadas cuando la demanda energética sea baja, reveló la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

El Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) sacará de operación centrales de generación renovable (intermitente) para asegurar la confiabilidad del sistema eléctrico nacional, afirmó la compañía estatal durante una conferencia de prensa virtual.

“El sistema nacional no puede operar con exceso de generación intermitente y el Cenace está obligado por ley a limitar en cada nodo la capacidad máxima a generar, para asegurar la confiabilidad. Esto implicará para los generadores privados reducir su producción anual”, declaró la empresa que dirige Manuel Bartlett Díaz en un comunicado.

El Centro que dirige Carlos Meléndez Román opera el Sistema Eléctrico Nacional, el Mercado Eléctrico Mayorista y es el encargado de garantizar el acceso imparcial a las redes de transmisión y distribución de CFE.

Forbes México preguntó a CFE y Cenace por el comienzo y tamaño de los bloqueos, pero no obtuvo respuesta inmediata.

Esta información aparece después del apagón que abarcó grandes regiones del país el pasado 28 de diciembre de 2020, provocado por un incendio de pastizal en Tamaulipas, y que dejó sin luz a 10.3 millones de clientes durante dos horas, tras la salida de operación de 16 plantas.

Según la CFE, al ocurrir esta falla del sistema nacional había muy baja demanda y la proporción de generación intermitente eólica y fotovoltaica era de 28%.

“Esta cifra es el mayor valor en la historia de la CFE”, declaró el coordinador de comunicación corporativa, Luis Bravo Navarro.

La CFE abundó en que las centrales que producen electricidad a partir del sol o el viento requieren respaldo de generación convencional (fósil), además de que carecen de inercia mecánica y carecen de capacidad para apoyar el reestablecimiento del sistema eléctrico a una condición estable.

En un futuro próximo, se duplicará la capcidad de generación intermitente autorizada por la CRE (Comisión Reguladora de Energía) por 21,000 MW y se incrementará el riesgo de confiabildiad del sistema nacional a demandas de energías bajas.

“Esto implicará para los generadores privados reducir su producción anual“, añadió el gigante eléctrico.

La participación privada en la expansión del sistema eléctrico en gobiernos anteriores dejó a CFE endeudada por 50,000 millones de dólares en financiamiento, por inversiones en centrales eléctricas generadoras, líneas eléctricas, subestaciones, y el sistema de transporte de gas natural, y con arrendamientos de la infraestructura financiada.

“Aún con estas inversiones el sistema no telera mayores excesos de generación intermitente (renovable) mal planeada y no podrán construir más líneas de transmisión de respaldo a los generadores privados a costa de incrementar precio en las trifas a 45 millones de usuarios”, añadió.