La variante más fácil de propagar del COVID-19 detectada en los Estados Unidos podría intensificar el aumento del virus, si es que aún no lo ha hecho, aumentando la urgencia de una vacunación más rápida y efectiva.

La semana pasada, tres estados, Colorado, California y Florida, identificaron casos de la cepa mutada que ha estado arrasando en el Reino Unido durante meses. Este lunes, Nueva York se convirtió en el cuarto estado con la nueva cepa, según el gobernador Andrew Cuomo. Mientras tanto, los funcionarios de salud de Estados Unidos dicen que aún no saben cuántos otros estados pueden verse afectados o qué significa para el futuro.

El paciente detectado en Nueva York, que vive en el condado de Saratoga en el norte del estado, no había viajado recientemente, lo que sugiere que fue el resultado de la propagación comunitaria, expuso Cuomo en una conferencia telefónica.

“Sospecho que está más extendido de lo que creemos”, dijo Michelle Barron, directora médica senior de prevención y control de infecciones en UCHealth, un sistema de atención médica con una docena de hospitales y cientos de clínicas en Colorado. “Es una función de ‘si lo buscas, lo encontrarás'”.

El descubrimiento de la cepa mutante en los Estados Unidos se produce cuando el objetivo para vacunar a la mayoría de los estadounidenses se ha visto obstaculizado por una coordinación ineficaz y una falta de apoyo federal para los estados y los sistemas de atención médica. Si bien más de 4.28 millones de estadounidenses han sido vacunados hasta el sábado por la noche, según el rastreador de vacunas de Bloomberg, eso es mucho menos que las 20 millones de dosis que los funcionarios de salud de Estados Unidos predijeron para fines de 2020.

Mientras tanto, el número de infecciones está aumentando, con casi 231 mil nuevos casos reportados en la Unión Americana el pasado jueves, antes del fin de semana festivo, cuando los informes pueden ser esporádicos. Cuatro estados, incluidos Nueva York y California, han superado el millón de infecciones en general y más de 350 mil estadounidenses han muerto.

“Es una carrera, y esta variante ha hecho que todo el desafío sea más formidable”, advirtió Eric Topol, director del Instituto Traslacional de Investigación Scripps en La Jolla, California. “Independientemente de lo que vimos en 2020 en términos de un virus desafiante, será llevado a un nuevo nivel”.

La distribución de vacunas ha sido un desafío para un sistema de salud de Estados Unidos afectado por un aumento simultáneo de infecciones. Los gobiernos estatales y locales están luchando con una logística compleja para mantener las vacunas frías, decidir quién debe tener acceso prioritario y persuadir a los escépticos de las vacunas.

Para aumentar la cantidad de vacuna disponible, el gobierno estadounidense está considerando reducir a la mitad la dosis de la inyección de Moderna administrada a las personas de 18 a 55 años, indicó Moncef Slaoui, director científico de Operation Warp Speed, en el programa de CBS “Face the Nation”. Dijo que hay evidencia que muestra que la media dosis proporciona el mismo nivel de protección para ese grupo de edad.

Los comentarios de Slaoui se produjeron en respuesta a una pregunta sobre la decisión del Reino Unido de dar la primera dosis de una vacuna de Pfizer y BioNTech al mayor número posible de personas, mientras que posiblemente se retrasara una segunda dosis. Dijo que tal cambio sería un error para Estados Unidos, ya que no estaba respaldado por datos de prueba.