A partir del próximo lunes, el gobierno estadounidense requerirá que todos los pasajeros que lleguen desde Reino Unido presenten una prueba negativa de covid-19 realizada dentro de las 72 horas anteriores a la salida.

Esta medida surge a partir de las preocupaciones que ha desatado una nueva cepa del virus detectada en Reino Unido y que los científicos afirman que puede ser hasta un 70% más contagiosa. Se aplica tanto a viajeros estadounidenses como británicos o de cualquier otra nacionalidad, quienes deberán presentar una PCR o test de antígenos con resultado negativo.

La decisión, anunciada por los CDC, contradice las afirmaciones del presidente Trump el pasado martes, que dijo que no planeaba exigir ninguna prueba a los viajeros procedentes de ese país.

Ya desde este jueves aerolíneas como United Airlines y Delta Air Lines anunciaron que requerirían esta prueba negativa a los viajeros procedentes de Reino Unido. También lo habían hecho algunos estados.

El pasado fin de semana, varios países comenzaron a suspender sus vuelos con Reino Unido, por temores a la nueva cepa, después de que se anunciaran nuevas medidas restrictivas para evitar un repunte de casos. Estos cierres de fronteras aéreas y terrestres crearon una verdadera crisis en la frontera con Francia, en donde miles de camiones con mercancía se encontraban varados. Finalmente, la Unión Europea, con la que Reino Unido negocia un acuerdo para abandonarla, pidió que se reanudaran las comunicaciones para no producir un desabastecimiento en ese país.