El 23 de diciembre llegaron a México las primeras vacunas en contra la COVID-19 desarrolladas por Pfizer y BioNTech.

Después del aterrizaje del avión estuvieron presentes los secretarios de Salud, Jorge Carlos Alcocer Varela; Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubón; Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval González; Marina, José Rafael Ojeda Durán; y de Hacienda y Crédito Público, Arturo Herrera Gutiérrez.

Aún así, han surgido numerosas críticas por el número dosis que arribaron a nuestro páis, las autoridades habían prometido el arribo de una cantidad mucho más grande, además cabe señalar que la ceremonia para recibir los medicamentos era totalmente innecesaria.

Esta puesta en escena, que algunos calificaron como un “show”, fue criticada debido a que si bien la llegada de las vacunas es un hecho importante, sólo arribaron 10 mil dosis, y como cada persona tiene que ser inoculada 2 veces, se traduce que sólo 5 mil personas serán vacunadas, por lo que el cargamento podría haber sido recibido de una manera más sobria.

Gabriel Reyes Orona, ex procurador Fiscal de la Federación, habló sobre la participación del subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, durante la ceremonia de arribo del primer lote de vacunas y su papel en la pandemia dónde mencionó que el funcionario fue rebasado totalmente por la emergencia sanitaria, además de que se trata de un chivo expiatorio del gobierno federal.

En redes sociales también surgieron críticas en torno a las pocas dosis de la vacuna que llegaron al país y al hecho de que una importante comitiva las fuera a recibir al aeropuerto. El analista en temas de seguridad, Alejandro Hope, escribió con sarcasmo: “Creo que las vacunas que llegaron hoy no alcanzan para todos los que fueron a recibirlas al aeropuerto”.

A este paso la vacuna no podrá sustituir las medidas sanitarias y estas seguirán siendo fundamentales en el objetivo de evitar el aumento de contagios.