Los dos planetas más grandes del sistema solar, Júpiter y Saturno, se acercarán este lunes lo máximo posible, un fenómeno astronómico llamado “Gran Conjunción” y que no volverá a producirse en estas condiciones hasta el 2080.

Ambos gigantes planetarios se cruzarán en el cielo nocturno y, por un breve momento, parecerán brillar juntos como un solo cuerpo celeste, lo que se conoce popularmente como “estrella de Belén”, aunque estudios modernos relacionan ese último fenómeno con una suma de eventos astronómicos.

La conjunción de este año es diferente por al menos dos razones. La primera es el grado en que los dos planetas estarán alineados. Los expertos predicen que aparecerán más cerca que en casi ocho siglos y también más brillantes.

Las alineaciones de Júpiter y Saturno suelen producirse cada 20 años. Sin embargo, hace más de cuatro siglos que no se acercaban tanto y habrá que esperar 80 años para que vuelvan a hacerlo.

Aunque la conjunción se podrá ver a simple vista, también se recomienda utilizar prismáticos o telescopio para poder observar a los dos planetas en el mismo campo visual, apreciando los anillos de Saturno y las principales lunas de Júpiter al mismo tiempo

Estamos a las puertas de la Navidad y todo está lleno de la decoración típica de la época. Ha cambiado mucho la forma con la que estas semanas adornamos nuestras vidas, ya que antiguamente solo el Belén o pesebre decoraba las casas. Más tarde llegó el árbol y Papá Noel, influencia de otros países del mundo.

Mucho se está hablando de la estrella de Belén estos días y hay muchas dudas acerca de cuál es el auténtico origen de la estrella de Belén. Para los que no sepan qué es esta estrella, representa el punto de luz en el cielo que los Reyes Magos usaron como punto de referencia para llegar el lugar de nacimiento de Jesucristo. Según describe el Evangelio: “Llegaron del Oriente a Jerusalén unos magos diciendo ¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque hemos visto su estrella al oriente y venimos a adorarle.”

Esto pone en duda que lo que la tradición de los Reyes Magos. Tuvieron que ver días antes y días después que dos estrellas se juntaban. También se indica que la estrella posteriormente se dirigió hacia el sur en el cielo, algo que no encaja ya que tras la conjunción, cada planeta tomaría un camino distinto.

Así que la tesis que dice que la estrella de Belén sería en realidad una conjunción planetaria, analizada de esta manera, parece no tener una buena base. Aún así, mucha gente la sigue teniendo en cuenta como una de las posibles explicaciones. Como titular periodístico, sinceramente, tiene gran atractivo.

Un planeta, un cometa, una supernova…

Muchas personas han intentado recabar el máximo de información posible para dar una explicación científica a la estrella de Belén. La astronomía nos permite viajar atrás en el tiempo, y en las fechas cercanas a lo que cuenta el Evangelio podrían haberse producido tanto conjunciones planetarias como otros fenómenos que formarían en el cielo un brillo considerable.

Hay varias teorías que encajarían como lo son conjunciones planetarias, supernovas u otros cuerpos podrían estar detrás del misterios de la estrella de Belén.

Tenemos otros fenómenos que podrían provocar brillos parecidos a los escritos en los evangelios. Un cometa, por ejemplo, cumpliría con estos requisitos. Pero la presencia de su cola le quitaría la categoría de estrella. Aún así, en algunos pesebres la estrella es en realidad un cometa. No podemos olvidar tampoco la opción de una supernova, una explosión estelar que provocaría durante cierto tiempo un punto brillante en el cielo.

Los científicos concuerdan que lo que los “Reyes Magos” siguieron tuvo que haber sido un evento que podía verse tanto de día como de noche para poder seguir su ruta a través de medio oriente durante 3 meses. La conjunción de Jupiter y Saturno sólo durará unas horas, y será visible sólo por días.