La cápsula de retorno de la misión lunar china Chang’e-5 aterrizó con éxito en la región china de Mongolia Interior. De esta forma, China se ha convertido en el tercer país en extraer una muestra de suelo lunar y entregarla a la Tierra. La potencia asiática trajo aproximadamente dos kilogramos de suelo lunar, según la agencia de noticias Xinhua.

La quinta misión de investigación no tripulada de China a la Luna se lanzó el 23 de noviembre de este año y duró tres semanas. El 1 de diciembre, dos módulos de la Chang’e-5 aterrizaron al norte del volcán Mons Rümker para recolectar suelo y realizar investigaciones científicas en la superficie del satélite natural.

Luego de un par de días, el módulo de despegue alcanzó el módulo de servicio en órbita circunlunar y cargó un recipiente con muestras. Después, el 12 de diciembre, el módulo de servicio partió hacia la Tierra, encendiendo los motores para corregir la trayectoria de camino a nuestro planeta.

Finalmente, el 16 de diciembre, cuando el módulo se encontraba a una distancia de 5000 kilómetros de la Tierra, la cápsula se separó de éste. La carga ingresó a la atmósfera a una velocidad de unos 11,2 km/s y después de 26 minutos hizo un aterrizaje suave en Mongolia Interior.

De esta forma, China se convirtió en el tercer país (después de EE.UU. y lo que en su tiempo fue la URSS) en traer de regreso una muestra de suelo lunar a la Tierra. La última vez que esto ocurrió fue cuando la misión soviética Luna-24, trajo una muestra hace 44 años.

Ahora la muestra será llevada a un laboratorio para una investigación detallada. Los resultados obtenidos se compararán tanto con los datos obtenidos por el módulo de aterrizaje de la misión durante las operaciones en la Luna, como con los datos obtenidos en el curso de estudios de materia lunar extraída por otros países. El trabajo incluirá a científicos de Europa.

Chang’e-5 es parte de la tercera fase del programa lunar chino, que está dividido en 3 etapas. La primera fase consistía simplemente en lograr alcanzar la órbita lunar, una tarea completada por Chang’e 1 en 2007 y Chang’e 2 en 2010. La segunda fase consistió en aterrizar en la Luna y explorarla. Estas tareas fueron completadas por Chang’e 3 en 2013 y Chang’e 4 en 2019.

Finalmente, la tercera fase consiste en recoger muestras lunares y retornarlas a la Tierra, éstas son llevadas a cabo por las sondas Chang’e-5 y Chang’e-6. La próxima misión lunar del hermético programa espacial chino será la misión Chang’e-6, posiblemente en los años 2023 o 2024. Su tarea será extraer y traer regolito lunar a la Tierra desde el Polo Sur.