La entrada al complejo arqueológico de Machu Picchu en Perú quedó cerrada al público  debido a protestas y paralizaciones de actividades en el distrito.

Según informó el Ministerio de Cultura de Cusco, la medida busca salvaguardar la integridad de los visitantes y se espera reabrir el sitio cuando “se restablezca la situación”.

De acuerdo con la agencia estatal Andina, los pobladores exigen una mayor frecuencia de trenes y una rebaja en el precio del boleto.

Por su parte, el Ministerio de Transporte informó que mantuvo en Cusco una reunión con autoridades locales, el concesionario y las operadoras ferroviarias, donde se acordaron mejoras en los paradores del tren a Machu Picchu.

En tanto, las empresas operadoras Inca Rail y PeruRail anunciaron la suspensión de sus servicios de trenes.

Después de casi ocho meses de haber permanecido cerrado por la pandemia de coronavirus, Machu Picchu, una de las maravillas naturales más populares del mundo, reabrió su santuario a comienzos de noviembre.