El pleno del Senado de la Repúblico aprobó este jueves por unanimidad una reforma a la Ley Federal del Trabajo (LFT) para que los incrementos anuales del salario mínimo siempre sean superiores a la inflación.

“La fijación anual de los salarios mínimos, o la revisión de los mismos, nunca estará por debajo de la inflación observada durante el periodo de su vigencia transcurrido”, se establece en la reforma aprobada.

El senador Martí Batres Guadarrama (Morena) aseguró que en el año 2000, el salario mínimo en México había perdido cerca del 70% de su poder adquisitivo y su degradación continuó, afectando a las familias y dejando de cumplir su propósito de garantizar el acceso a los insumos básicos.

“Aun cuando se eleve la inflación, el salario mínimo siempre recuperaría lo perdido como una base mínima, que daría pie al impulso de políticas públicas para su aumento de acuerdo a las posibilidades económicas, de desarrollo sociales y otras, que existan”, dijo el legislador durante la presentación del proyecto a nombre de la Comisión de Trabajo y Previsión Social de la Cámara Alta.

El dictamen aprobado por los senadores retomó varias iniciativas presentadas en la actual legislatura que tenían como objetivo blindar el salario mínimo para evitar que su poder adquisitivo continuara deteriorándose.

“El salario mínimo llegó al punto histórico más elevado de su poder adquisitivo en 1976, pero después de ese año comenzó a disminuir su capacidad adquisitiva, primero de manera matizada, moderadamente, pero a lo largo de la década de los años ochentas, el poder adquisitivo del salario mínimo cayó de manera dramática con las crisis y las decisiones de política económica”, expuso Batres Guadarrama.

Además, la reforma contempló la opinión de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) sobre la viabilidad de que los incrementos consideraran la inflación al momento de su revisión y no el índice inflacionario proyectado para el siguiente año de vigencia.

La reforma aprobada en la Cámara Alta también añadió un lenguaje inclusivo, al modificar palabra como “trabajador” por “personas trabajadoras” o “jefe de familia” por “una o un jefe de familia”.