De acuerdo con información de EL PAÍS, en la segunda mitad de 2018, dos proveedores de la Policía Federal mexicana desviaron cientos de millones de pesos de la corporación a una red de “compañías fantasma”.

Así pues dicha información, los proveedores de servicios Esrome y Comercializadora Dizoal, firmaron tres contratos por 774 millones de pesos con la Policía Federal para la adquisición de sistemas de monitoreo de redes sociales e intercepción de llamadas. Esrome y Dizoal debían usar el dinero para comprar los productos a firmas israelíes, pero en realidad mandaron casi todo a otras empresas, que a su vez lo mandaron a otras compañías, la mayoría en México.

Es importante mencionar que en octubre, EL PAÍS informó de que Esrome y Dizoal eran en realidad empresas fachada, creadas el mismo día ante el mismo notario del municipio de Chalco, en el Estado de México. Las personas que aparecen en las actas de constitución de estas dos empresas son en realidad adultos mayores, vecinos de pueblos de clase baja del área metropolitana de Ciudad de México.

Por último, los nuevos señalamientos de desvío provienen de hallazgos de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), en los cuales se detallan el desvío de fondos organizado desde Esrome y Dizoal y que han servido de base para presentar dos denuncias ante la Fiscalía General de la República.

Actualmente, los auditores encargados señalan que Esrome y Dizoal transfirieron buena parte del dinero de los contratos, 571 millones del total de 774, a otras dos empresas, Servicios Profesionales Odell y Publicidad Global Soferxa. Tanto una como otra fueron creadas el mismo día que Esrome y Dizoal, el 4 de abril de 2017, ante el mismo notario del Estado de México