• La carrera tuvo que ser detenida debido al accidente.

El piloto francés Romain Grosjean sufrió un enorme accidente durante la F1, su auto fue partido a la mitad y terminó en llamas, afortunadamente el piloto se encuentra con vida.

En la tercera curva del trazado, el Haas del francés se desplazó hacia la derecha y tras un toque con el Alpha Tauri del ruso Daniil Kviatt, salió de la pista e impactó con tal violencia contra los guardarailes que el coche terminó partido por dos y entre llamas.

Es importante destacar que algo como esto no se veía en Fórmula 1 desde hacía décadas.

El auto es de fibra de carbono y en teoría no se rompen, el tanque de gasolina es de material muy flexible y teoricamente imposible de romperse, la valla se rompió también y el habitáculo del piloto quedó justo en la parte media de la barda a la altura de la cabeza del piloto.