• Los activistas han estado viviendo dentro de la embajada porque dicen que Nicolás Maduro es el legítimo presidente de Venezuela.
  • Estados Unidos y otros 50 países dicen que la reelección de Maduro fue fraudulenta y han reconocido al líder de oposición Juan Guaidó como presidente interino.

Los activistas que están protestando dentro de la embajada de Venezuela en Estados Unidos desde hace 35 días dijeron que planean quedarse allí, horas después de que agentes del orden les informaron que estaban invadiendo ilegalmente la sede diplomática.

El embajador en Washington Carlos Vecchio, designado por Guaidó, pidió ayuda a Estados Unidos para despejar el edificio.

El Departamento de Estado dijo que “hasta tanto se hayan ido los intrusos, no se permitirá el ingreso de individuo alguno a la embajada”.

Al principio, al menos 30 activistas entraron a la embajada, pero sus números se han reducido considerablemente. Carecen de electricidad desde la semana pasada.

El propósito de los activistas, que denuncian la existencia de un plan de golpe de Estado contra Maduro, es impedir la entrada de los delegados del líder opositor venezolano Juan Guaidó y custodiar el recinto tras la salida de los últimos diplomáticos venezolanos el 24 de abril.

Las autoridades notificaron a los activistas que tenían que salir del edificio, según indicó el lunes Rafael Alfonso, encargado de operaciones de la delegación de Carlos Vecchio, el representante de Guaidó a quien Washington reconoce como embajadoro.

Desde hace semanas, la pugna que enfrenta Venezuela entre el gobierno de Maduro, reconocido por la ONU y apoyado por Rusia y China, y Guaidó, respaldado por Estados Unidos y más de 50 países, también se trasladó a la sede diplomática en Washington.

Vecchio afirmó la semana pasada que desde el 1 de mayo dio su consentimiento a las autoridades estadounidenses para “recuperar” la embajada.