Australia desplegó militares en el nordeste del país para combatir unas inundaciones sin precedentes que anegaron casas, escuelas y aeropuertos y llevaron a cocodrilos a las calles.

La Oficina de Meteorología advirtió de intensas precipitaciones en la región y emitió una alerta por lluvias extremadamente fuertes e inundaciones repentinas y “catastróficas” que se extenderían durante toda la semana.

Mientras los militares, que distribuyeron 70.000 sacos de arena, utilizaron este lunes vehículos de carga anfibios para rescatar a vecinos de sus tejados, mientras las lluvias del monzón inundaban el estado de Queensland.

Los residentes desesperados tuvieron que lidiar no solo con las inundaciones repentinas, los derrumbes de tierra y los apagones, sino también con los reptiles. El Boletín de Townsville dijo que había recibido avisos de la presencia de cocodrilos de agua salada en el área devastada por las inundaciones.