El brillo y el entusiasmo en el Congreso de la Unión para concretar un entorno de austeridad en sus trabajos ha decaído conforme se observan los primeros acuerdos concretos. Nada que rompa con las inercias conocidas entre diputados y senadores; de manera particular, la operación de Morena comienza a decepcionar entre algunos analistas y comentaristas de la política, pues ante las muchas promesas de las semanas previas la realidad muestra poco avances.

Basta ver lo que se determinó en San Lázaro: el coordinador del grupo parlamentario y presidente de la Junta de Coordinación Política, Mario Delgado, informó que “por el momento no habrá reducción, aún no hay un acuerdo porque habrá que revisar el tema de manera cuidadosa”.

Lo que se acordó:

– Ahorro de 409 millones de pesos, de los 820 millones que ya estaban destinados para gastarse entre septiembre y diciembre y que se devolverán a la Federación.

– Se “recortan” los fondos de ahorro de los legisladores, en seguros de gastos médicos, en seguros de vida, en arrendamientos de autos, vales de gasolina y de comida.

– Se reducirán viajes internacionales por un monto de alrededor de 114 millones de pesos.

– Por parte de la Cámara no se pagarán los gastos de remodelación de sus nuevas oficinas en San Lázaro, mismos que deberán pagar los propios partidos: esto implica204 millones de pesos.

– En suministros de oficina, galletas, cafés y otros, 21 millones menos.

– Otros 12 millones en asesorías, en servicios generales y otras áreas.

Lo que aún sigue vigente:

– Dieta por 74 mil 672 pesos con 32 centavos,

– “Apoyos económicos” adicionales, por 45 mil 786 pesos por concepto de “Asistencia Legislativa”.

–  28 mil 772 pesos para “Atención Ciudadana”.

Es decir que los diputados seguirán recibiendo cada mes de manera puntual 149 mil 230 pesos, es decir 43 mil 230 más de lo que prometió ganar el futuro presidente, Andrés Manuel López Obrador.

Al respecto, el propio Delgado Carrillo resaltó que si bien no se reducirán la dieta, sí se actuará con plena transparencia en el uso de los recursos; para el registro, argumentó que las conversaciones sobre este rubro continuarán en el resto de este año, y que durante la discusión y aprobación del nuevo Presupuesto para el 2019 –entre el 15 y 31 de diciembre- se determinará cuál será la dieta de los legisladores. Esto es, se mantiene “congelada” la idea de que los legisladores ganen menos de aquí al otro año.